Peruleiro confía en librarse de sus últimos okupas en unas semanas

Camino do Pinar había sufrido varios casos de okupación hasta el mes pasado, cuando se tapiaron las últimas casas desalojadas | quintana

Los vecinos de O Peruleiro esperan que el problema de la okupación que ha sufrido la zona durante los últimos años. Los desalojos han permitido expulsar a todos los okupas que ocupaban las casas bajas de la pequeña calle de Camino de O Pinar, y solo queda por resolver el problema que supone el número 29 de la avenida de Peruleiro, donde residen jóvenes inmigrantes a los que los vecinos achacan pequeños robos, peleas y otros incidentes que han creado un clima de inseguridad en la zona.


Los vecinos esperan que el desalojo se haga efectivo en los próximas semanas, de manera que concluya la campaña legal, realizada por los propietarios de estos inmuebles, que comenzaron el procedimiento en los tribunales que permitirá poner fin a las molestias que han sufrido los vecinos desde hace años.


En febrero hubo una expulsión ya y el mes pasado se tapió la última casa okupada en Camino do Pinar. En realidad, era la parte trasera del número 21-23 de Peruleiro, que había sido desalojada el 24 de noviembre. De forma ingeniosa, los okupas, habían compartimentado la casa, creando otra vivienda, por lo que fue necesario retomar los trámites legales para expulsarlos.


Sin embargo, fuentes cercanas apuntan a que durante el desalojo de esta casase encontraron objetos robados, pero la Policía Nacional no habría intervenido para incautarlos para retirarlos, de manera que puede que permanezcan a día de hoy en el interior de la casa tapiada. Esto sería debido a que las órdenes de la policía Nacional solo indicaban el desalojo, apuntan los vecinos.


Irregulares

Lo habitual es que los okupas sean jóvenes de nacionalidad marroquí o argelina, que se hayan en el país en situación irregular, lo que dificulta mucho sus posibilidades de encontrar empleo o alejamiento. Aunque pueden subsistir gracias a las ayudas sociales o a las entidades benéficas como la Cocina Económica o Padre Rubinos, normalmente no tienen una salida vital.


Pero el problema es la ola de pequeños delitos que suele acompañar su presencia, y no tanto su condición de okupas, dado que siempre escogen casas semirruinosas mucho tiempo vacías.


Segundo caso

Si todo marcha como está previsto, Peruleiro será la segunda zona, después de A Falperra, en verse libre de este tipo de okupación. Hay que recordar que este último barrio sufrió una ola de robos durante 2020 y que concluyó en agosto del año pasado, tras la expulsión de los últimos okupas del número 20 de la calle de Doctor Fleming. En honor a la verdad, hay que señalar que estos últimos no eran conflictivos, a diferencia de los del número 19, que fueron expulsados en octubre de 2020.


En todo caso, muchos de estos okupas conflictivos acabaron ocupando casas en el cercano barrio de Os Mallos, donde se reprodujeron los problemas. Cabe preguntarse a donde irán los okupas de Peruleiro.

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