Pepe Doré | “Tratamos de dar cobijo al 90% de las músicas del panorama”

Pepe Doré | cedida

Cuando comenzaron el proyecto abriendo el Garufa Club, en el año 92, no contaban con “una visión de futuro”, ya que no pensaban que la idea durase “más de cinco años”, reconoce Pepe Doré.

Pero, este mes de mayo no están celebrando los cinco, sino que celebran el 30 aniversario (22 en la Ciudad Vieja y ocho en Riazor) de una de las salas de conciertos más icónicas de la ciudad.

Doré reconoce entre risas que la programación musical que habitualmente puebla el Garufa “la llevo yo a cabo, con mis criterios”, pero que trata de “dar cobijo al 90% de las músicas del panorama”, con un cierto hincapié en los ritmos afrocubanos, una música que cree “denostada” en el país y a la que siempre le guardan “un apartado”.

Pero, en general, la programación del Garufa abarca muchos ámbitos, no solo el musical, ya que también cuentan con espacio para disciplinas como el teatro (como es el caso de hoy).

Y para celebrar los 30 años han dispuesto una programación que se extenderá todo este mes de mayo y que servirá a modo de “muestrario de lo que hacemos durante el resto del año”, comenta Doré.

Aunque reconoce que “nos hemos dado un poco el placer”, al contar con invitados que para la sala son especiales, como Ray Gelato, que actuará el próximo día 14 y que vendrá “directamente de Londres” para dar su “único concierto en Galicia, y en España” para estas fechas. También contaron el pasado fin de semana con Kenny Garret, “una estrella que no es fácil ver en salas pequeñas”, comenta Doré. Adam Green, Marta Soto, Sisters in the House, Ñu, la Big Band, Freedom u Octopus’s Garden completan la lista para festejar los 30 años.



Camino y futuro


Unos 30 años a los que ha sido difícil llegar, con la celebración, por medio, de más de 5.500 conciertos. “La verdad, si hace dos años me preguntan si estaríamos aquí, yo les hubiese dicho que no”, apunta Doré, que recuerda que Garufa es un “proyecto cultural”, cuya actividad, por si misma, “ya es difícil de llevar a cabo”, pero que aún lo ha sido más con la pandemia de por medio, “una heroicidad”, indica, antes de recordar que hay salas que no han sobrevivido, acordándose de la coruñesa Baba Bar.

Por el camino, desde el 92, “ha cambiado el mundo”, comenta Doré sin poder contener la risa y añadiendo que han ido sobreviviendo “adaptándonos al medio”.

Cuando Garufa nació la música en directo era escasa, pero ahora “está multiplicada por diez”. No obstante, los proyectos como este han tenido que echar mano de la hostelería para sobrevivir, algo sobre lo que Doré apunta que vería más positivo políticas públicas de apoyo como sucede en otros países, como Francia.

Durante estas tres décadas han pasado por el Garufa “artistas de todo tipo”, aunque Doré reconoce que no podría elegir solo un artista o momento especial. Pero sí que se queda con la “labor importante” de las salas: “si no es por las salas pequeñas, habría grupos que no existirían”.

Sobre el futuro, es pesimista, “lo veo difícil” sin soporte administrativo, “sin un balón de oxígeno”, y pone como ejemplo la OSG, que cuenta con apoyo de varias entidades. 

Pepe Doré | “Tratamos de dar cobijo al 90% de las músicas del panorama”

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