El número de vehículos de la ciudad crece por quinto año seguido a pesar de las peatonalizaciones

La doble fila es una de las consecuencia de la falta de espacio para aparcar | quintana

Desde hace décadas, los diferentes gobiernos municipales intentan que los coruñeses abandonen el vehículo privado por medios de transportes más sostenibles. Mediante las políticas urbanísticas que han tenido continuidad sin importar el color de los gobiernos locales, se ha intentado retirar los coches de las calles, peatonalizándolas. Sin embargo, los coruñeses siguen aferrándose a sus vehículos y, según los últimos datos del Ayuntamiento, suman 143.237, sin que haya dejado de crecer en los últimos cinco años.


Este dato solo cuenta os vehículos matriculados en A Coruña. De este cifra, más del 82% son turismos, una proporción similar a la de anteriores años, lo que prueba que los hábitos de consumo no han cambiado de forma significativa y que los coruñeses todavía consideran que un vehículo privado es necesario. Quizá no para desplazarse dentro de la ciudad (donde cerca de la mitad de los viajes se hacen a pie) pero sí en el área metropolitana, de donde entran y salen cerca de 100.000 vehículos habitualmente.


Aunque el número de vehículos haya venido creciendo lentamente en los últimos años, no está de más señalar que, durante de 2020 a 2021 el incremento fue más pronunciado, de casi dos mil más, la mitad de ellos turismos, lo que se puede entender en parte como recelo al transporte público y al deseo de desplazarse manteniendo el aislamiento que proporciona el habitáculo de un vehículo. En todo caso, el número de turismos e a ciudad no ha descendido en absoluto con respecto a hace 20 años, y esto obliga a la Concejalía de Movilidad a realizar malabarismos para generar nuevas plazas de aparcamiento cada vez que cierran calles al tráfico para peatonizarlas.


Espacio disponible

El próximo ejemplo será la avenida de Arteixo, obras que están de momento paralizadas debido a las fiestas, pero que continuarán la semana que viene. Ya se había explicado que se urbanizaría el tramo que va desde la nueva glorieta con la ronda de Nelle hasta el Palacio de la Ópera, pero que no se eliminarían las plazas, sino que se reordenarían.


Desde 2020, aprovechando el confinamiento, el Gobierno local decidió acelerar el programa de peatonalización. Desde el confinamiento, ya son casi 50.000 metros cuadrados los ganados al tráfico rodado. En total son 49.300 los metros cuadrados ganados al tráfico, que se han ido distribuyendo en su gran mayoría al uso peatonal y, en menor medida, al ciclista. Por supuesto, la obra más importante ha sido la de Los Cantones, pero allí, aunque se ganaron 5.5000 metros cuadrados, no se perdieron plazas de aparcamiento, mientras sí ocurrió en el caso de Mariscal Pardo de Cela, de Puga y Parga, Monte das Moas o la plaza de Padre Rubinos.


Sin embargo, y siempre según los datos municipales, el número de plazas de aparcamiento apenas ha descendido, en parte gracias a medidas como sustituir el aparcamiento en línea por el aparcamiento en batería. Esto ah ocurrido con calles como Pla y Cancela o la plaza de Pontevedra, por ejemplo. La mayor pérdida de plazas la ha sufrido la ORA de poco más de cien, pero en 2021 se han vuelto a reducir las plazas de aparcamiento, y el Gobierno local estudia la gestión directa de varios parkings cuya concesión ha caducado, como el de Salvador de Madariaga, para ofrecer precios asequibles.

El número de vehículos de la ciudad crece por quinto año seguido a pesar de las peatonalizaciones

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