La Xunta apunta a Pedralonga como solución para los expropiados del Chuac

Ethel Vázquez en la presentación del proyecto del nuevo Chuac

El paso al frente que el próximo lunes acometerá la Xunta de Galicia para el proyecto del nuevo Chuac no arrasará todo a su paso. Al menos esa es la intención anunciada ayer por la conselleira de Infraestructuras e Mobilidade, Ethel Vázquez, en el acto de presentación del Proyecto de Interés Autonómico, PIA, el cual garantiza por un lado la integración paisajística de la actuación y por otro las parcelas para las nuevas viviendas de los afectados por la expropiación de terrenos. Así, un total de 17 viviendas familiares de la zona de Eirís encontrarían acomodo en el área de Pedralonga, mientras que el hostal y la guardería mantendrían sus servicios en Lamadosa, según la propuesta administrativa. El acceso desde la AC-12, cuya gestión asume el Gobierno gallego, el cinturón que rodea la infraestructura y un mejor aparcamiento público completan el plan.

 

Acompañaron a la responsable de movilidad el delegado territorial de la Xunta de Galicia, Gonzalo Trenor, el director de la Axencia Galega de Infraestructuras, Francisco Menéndez, y el gerente del área sanitaria de A Coruña y Cee, Luis Verde.  

 

Transformación

 

La premisa bajo la cual se expusieron las necesidades y se justificaron las actuaciones parte de una simple comparación entre una construcción que, a pesar de su nivel puntero desde el punto de vista científico, se ha quedado obsoleta y insuficiente a nivel arquitectónico. Después de una inversión de más de 430 millones de euros, los cuales se quedarán cortos con toda seguridad debido al encarecimiento de los materiales, los 85.000 metros cuadrados actuales se convertirán en 225.000, con un servicio que funcione como complejo integrado de Chuac, Oncológico, Materno y las especialidades del Ventorrillo y Abente y Lago..

 

La otra variable de la ecuación es de qué forma se accede y cómo soportarían los accesos actuales tamaña demanda. Un estudio de tráfico realizado con cámaras en las inmediaciones contabilizó una media de 13.608 viajes diarios al hospital de A Coruña, mientras que la expectativa para la situación futura no solamente apunta a 16.661 desplazamientos, sino a una mucho mejor y más fluida circulación a través de la AC-12 y su enlace con la AC-10.

 

La Xunta asume la AC-12

 

Uno de los principales motivos de discusión entre administración la centraron los tres kilómetros de tramo de la AC-12 que afectan a la conexión con el Chuac. Asegura la Xunta de Galicia que después de veinte propuestas diferentes al Ministerio de Transportes y el pesimismo respecto a la receptividad de éste para validar los proyectos, el Gobierno gallego dio el paso al frente para asumir la titularidad, mantenimiento y responsabilidad de incidentes en el vial.

 

Así, la petición a la administración central abarca la avenida del Pasaje, entre la intersección con la avenida de Oza y en el enlace con la AC-10 a la altura del Puente del Pasaje. Francisco Menéndez, director de la Axencia Galega de Infraestructuras, afirmó durante su explicación de las actuaciones: “o viario deseñado absorbe correctamente a demanda de mobilidade e mantéñense os niveis de servizo nas vías principais”. Eso sí, como matiz al respecto, el especialista recordó la recomendación de circular en un solo sentido a través de la avenida de Lamadosa.

 

Más allá de reformas técnicas o de planes en lo que a viales y movilidad se refiere, la cuestión humana apela al futuro de las 17 viviendas afectadas por la ampliación. Se trata de al menos 17 unidades familiares que se han reunido en los últimos meses con la Xunta de Galicia para encontrar acomodo y una solución a la expropiación.

 

En el informe presentado ayer se apunta al Chuac como suelo urbano no consolidado, mientras que Pedralonga se convierte en un espacio urbanizable residencial, con zona verde, equipamiento y viario, con una dotación de 17 viviendas. Mención aparte en el conjunto de 19 construcciones afectadas tienen la guardería infantil y el complejo hotelero, que irían a parar a dos parcelas en la zona de Lamadosa para mantener los mismos usos, en la actualidad destinados a los familiares de pacientes. A pesar de que desde la administración la sensación es de receptividad por parte de los afectados, no hay ni unanimidad ni un acuerdo definitivo, ya que está a expensas de la tasación.

 

Finalmente, la intención sigue siendo mantener los plazos y alcanzar la aprobación definitiva del Plan de Interés Autonómico a comienzo de 2023. 

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