La niebla recibe a los socorristas en su primer turno en O Parrote

La zona de O Parrote cuenta por primera vez en su historia, con vigilancia de socorristas | patricia g. fraga

La temporada de baño se inauguró ayer y el cielo coruñés decidió celebrarlo vistiéndose de gris: un telón espeso de niebla que cubrió toda la ciudad y su entorno durante gran parte del día. El cielo encapotado no solo deslució lo que ha sido el primer día de vigilancia de los socorristas en la nueva zona de baño de O Parrote, sino también provocó varios desvíos de vuelos en Alvedro a primera hora de la mañana, y mantuvo a la gente lejos de la playa.


El concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Ignacio Borrego, había señalado esta misma semana que para vigilar la nueva zona de baño, el contrato de socorrismo de este año incluye dos profesionales más. Pero, como aún así no es suficiente, el Ayuntamiento ha cerrado un acuerdo con La Solana, que también vigila la zona y permitirá a los socorristas municipales emplear sus instalaciones y se destaca una ambulancia y una moto acuática.


En total, son 32 los efectivos, entre socorristas, patrones y técnicos de ambulancia que forman parte del dispositivo de socorrismo de este año y, a mayores, el Ayuntamiento dispondrá de 200 horas adicionales de servicio, para reforzarlo según las necesidades. Hay que recordar que el día anterior, en la playa del Orzán, ocurrió el primer incidente de esta temporada con un fallecido por un infarto.


Aviones

A Coruña y su entorno amanecieron envueltos en una espesa niebla que, además de arruinar los planes de playa a muchos, obligó también a desviar los vuelos que pretendían aterrizar en Alvedro: el VLG1292 desde Barcelona y el IBE0514 desde Madrid, que tuvieron que tomar tierra en Santiago. A las diez y media, el cielo se abrió un poco y se dieron las condiciones mínimas de visibilidad para que aterrizara el vuelo desde Londres.


La situación puede repetirse si la niebla reaparece porque, habitualmente, el aeropuerto cuenta con un sistema ILS para guiar a los aviones en sus operaciones de aterrizaje, pero se da la casualidad de que unas obras en la pista mantienen fuera de servicio de manera temporal el sistema, así que la seguridad de la pista de Alvedro se ha degradado a la categoría I hasta que concluyan las obras. De momento, un frente lluvioso espantará la niebla.

La niebla recibe a los socorristas en su primer turno en O Parrote

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