A Coruña se siente afortunada

Galdar sorprende por sus calles llenas de colorido

A Coruña tiene suerte, aunque solo sea porque ahora está más cerca de las islas afortunadas. La aerolínea canaria Binter inauguró hace poco una nueva conexión con Las Palmas de Gran Canaria, tres días a la semana. Un vuelo de poco más de dos horas a bordo de un espacioso avión en el que se sirve un aperitivo gourmet sin coste alguno permite al coruñés aterrizar en la tercera isla más grande del archipiélago y conectar, sin coste alguno, con cualquiera de las otras islas. Por el momento, son más los viajeros que vuelan hacia A Coruña que la revés, pero el director comercial de Binter, Miguel Ángel Suárez, espera que se revierta pronto la tendencia.


“La ruta está yendo según las previsiones iniciales, y creemos que en verano irá aún mejor, porque Canarias es uno de los destinos más atractivos para A Coruña”, señala el directivo. Y es que, lejos de ofrecer únicamente sol y playa, Gran Canaria destaca también por su variada oferta cultural y etnográfica. En el norte de la isla, más húmedo, se esconde gran parte de la herencia mixta de estas islas, como la gran influencia de la colonia inglesa que se estableció allí en el siglo XIX y levantó edificios como el Hotel Santa Catalina, de cinco estrellas, recientemente restaurado o los palacios castellanos construidos a partir del siglo XV, donde la nueva élite de la isla dejó patente su señorío, o el templo neogótico de San Juan bautista, levantado en piedra volcánica, el último de su estilo en un país europeo.


El interior de la isla sorprende con poblaciones de un encanto espacial como Galdar. Su alcalde, Teodoro Sosa, recuerda que su población es la primera ciudad, junto con la vecina San Bartolomé de Tirajana que tuvo la prerrogativa del año Xacobeo fuera del continente: “Con mucho orgullo tratamos de defender esta peculiaridad a 3.000 kilómetros”.


Cultivos tradicionales

La industria canaria está muy ligada a los cultivos foráneos que se han vuelto propios de la isla, como los plátanos, o la caña de azúcar. Quizá el ejemplo más conocido es el la destilería de ron Arehucas, donde el director comercial, César Arencibia, muestra las barricas firmadas por celebridades, incluida Valerón, o Manuel Pablo grandes figuras canarias del deportivismo, ahora testigos de cómo se añejan 1,2 millones de litros de aguardiente de caña.


Otro ejemplo es la bodega de Los Berrazales, en el valle de Agaete, uno de los pocos sitios de dentro de un país europeo donde se cultiva café. O la finca La Recompensa, donde los visitantes pueden contemplar un platanar y degustar productos como el batido de plátano. En esa isla, todo deja un sabor dulce.

A Coruña se siente afortunada

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