Unos 300 jóvenes participan en el botellón más multitudinario de la pandemia en la plaza de Vigo

Restos de la fiesta en la plaza de Vigo/Quitana

La Nochevieja de 2021 pasará a la historia por ser atípica: se ha celebrado durante la sexta ola de la pandemia y nadie esperaba una situación semejante dos años después de que se declarara esta plaga. La Xunta había decretado una serie de restricciones ante el elevado número de contagios, incluido el toque de “no queda”. Sin embargo, los más jóvenes no quisieron perderse la celebración de Fin de Año y en la noche del 31 se celebró un botellón, el más multitudinario en lo que va de pandemia: cerca de 300 personas se reunieron en la plaza de Vigo.


La situación actual y las restricciones restaron visitas a la García Irmáns 




Según la Policía Local, los jóvenes, que habían concertado la reunión a través de las redes sociales, comenzaron a llegar poco después de la una de la madrugada en pequeños grupos y ya estaban bebiendo y celebrando, vestidos con sus mejores galas, cuando empezaron a llegar las patrullas, tanto de la Policía Local como de la Nacional. A las dos comenzó el desalojo y poco después estaba disuelto. Sin embargo, ayer se pudieron encontrar en la plaza restos del botellón: vasos y bolsas de plástico esparcidos por el césped que daban fe de que los jóvenes habían querido celebrar la llegada del año 2022 pese a las restricciones.

Hay que señalar que es el botellón más importante que se ha registrado en la ciudad en por lo menos dos años, desde que se prohibió la celebración de estas concentraciones alcohólicas en los jardines de Méndez Núñez. A pesar de ello, cada fin de semana desde que finalizó el confinamiento los agentes han tenido que dispersar grupos de jóvenes que se concentraban en lugares como la plaza del Orzán, el centro deportivo de Los Rosales o la finca de los Mariño.



Colas a la puerta de una churrería en Ramón y Cajal  pedro puig




Feria de Betanzos


En Betanzos, uno de los destinos habituales para estrenar el año, sí se celebró la Feira de Ano Novo, aunque con numerosas ausencias, algún “invitado” inesperado como el sol –incluso el calor– y muchos espacios vacíos entre los vendedores que acudieron a su cita con la García Irmáns. Así, abundaron las zapatillas de casa aunque apenas se acercaron clientes, y mucho menos de los que suelen comprarlas para sustituir los taconazos de Nochevieja. Por eso, el nuevo año apenas dejó escenas de contrastes como las que siempre ofreció Betanzos hasta 2020. No las hubo en 2021. Tampoco en 2022.



La entrada en el nuevo año tuvo tiempo primaveral y pocos incidentes 


Las restricciones para contener la expansión del coronavirus, que estos días castiga especialmente la ciudad y su comarca, obligaron a muchos a despedir el año en sus casas y retrasaron la apertura de los establecimientos de hostelería, con lo que ni colas para comprar churros ni paseos con esmoquin y vestidos de noche entre los puestos de pan, huevos, carne y verduras, ropa y animales, a los que también solían “visitar” en las instalaciones de Bellavista.



Las zapatillas fueron, un au00f1o, mu00e1s, producto estrella en la feria de Betanzos  javier alboru00e9s



El Ayuntamiento de Betanzos decidió mantener la celebración de este mercado, uno de los más célebres de cuantos se suceden en el año en la comarca coruñesa y uno de los dos únicos, con el de Monterroso, que acoge Galicia el día 1 de enero, pero aumentando las medidas de seguridad, con indicadores en los accesos, zonas de entrada y salida, dispensadores de gel hidroalcohólico y recomendaciones para mantener la distancia social, tanto entre los vendedores como entre los visitantes y compradores, informó el Gobierno de María Barral.


Este domingo, día 2 de enero, Cambre toma el testigo de Betanzos y, de la misma manera que su antecesor, los ambulantes podrán instalarse en el Campo da Feira cumpliendo las normas establecidas para evitar más contagios de covid-19. 

Unos 300 jóvenes participan en el botellón más multitudinario de la pandemia en la plaza de Vigo

Te puede interesar