Anillos de control en la ronda de Outeiro y Juan Flórez para rebajar la contaminación

Anillos de control en la ronda de Outeiro y Juan Flórez para rebajar la contaminación
Cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Arteixo | Javier Alborés

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) lleva meses desarrollándose. Esta nueva normativa europea obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a controlar las emisiones contaminantes en el centro de su casco urbano, restringiendo el acceso a vehículos si es necesario. El Ayuntamiento de A Coruña cuenta con fondos europeos pera crear su propia ZBE, pero lo está haciendo con precaución, sabedor de la irritación que generaría entre los coruñeses una restricción al uso de sus vehículos en una ciudad con una buena calidad del aire. La concejala de Movilidad, Nereida Canosa, tranquilizó a los representantes vecinales que se reunieron hace semanas en el Centro Cívico de la Ciudad Vieja. Allí reveló que un doble anillo de cámaras controlará el acceso de los vehículos al centro. 


El primer anillo se encontrará en Juan Flórez. El segundo, en la ronda de Outeiro. De esta manera, se cubrirá la mayor parte de la ciudad, aunque barrios enteros, como O Ventorrillo o Los Rosales, quedarán fuera de la ZBE. Para controlar el acceso de estos barrios, se instalarán cámaras, de los que la ciudad ya tiene una buena cantidad. En este caso, 47 sensores que podrán detectar las etiquetas de los vehículos, para saber el grado de contaminación que generan. 


En una ZBE, por ejemplo, puede circular sin problemas un vehículo eléctrico, pero no un diesel de más de 20 año. Esa es, por lo menos, su función teórica, y así es como se aplica en las otras ciudades.


Contaminación 

Sin embargo, a este respecto, Canosa hizo una puntualización, sabedora de que hay muy pocos vehículos con la etiqueta verde en A Coruña: “No tanto como objetivo de etiqueta que propone la dirección general de tráfico, sino controlar la circulación, el movimiento, ver la contaminación ambiental”. Hay que tener en cuenta que la ZBE incluye también nuevas estaciones de medición de partículas contaminantes, que se instalan en el centro, como la plaza de Pontevedra.


“A partir de ahí, no primar solamente a aquellas personas que con un nivel económico elevado pueden acceder a vehículos eléctricos o hibridos y demás”, explicó. En esto, Canosa sigue los pasos de su predecesor, Francisco Díaz Gallego, que se había posicionado en contra de favorecer el vehículo eléctrico precisamente porque eso perjudicaba a una gran mayoría de coruñeses que no pueden adquirir un vehículo el doble de caro que uno diesel o de gasolina. Para la concejala, el vehículo ecológico “está genial, no vamos a decir lo contrario. Es estupendo, pero no estamos completamente de acuerdo con ese sistema de etiquetas”. 


Desde principios de año 

De momento, la ZBE abarca solo La Marina y la Ciudad Vieja. La medida, que no implicó ningún cambio puesto que ambas zonas ya son de acceso restringido a los vehículos, se implantó a principios de año.


Sin embargo, su implantación ha sufrido numerosas demoras, sobre todo porque los suministros tecnológicos no llegan a tiempo. A veces se trata de cámaras y otras, de medidores ambientales. El Ayuntamiento ha tenido que retrasar en varias ocasiones los trabajos. Pero el próximo año, la ZBE se convertirá en un hecho. 

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