La alegría del Carnaval llega a su fin con el entierro de la Sardina y la quema del dios Momo

La alegría y ambiente festivo del Carnaval desapareció ayer y hasta el año que viene con el entierro de la sardina y la quema del dios Momo, sin lugar a duda los momentos más tristes y que suponen el cierre definitivo de esta celebración.

La alegría del Carnaval llega a su fin con el entierro de la Sardina y la quema del dios Momo

La alegría y ambiente festivo del Carnaval desapareció ayer y hasta el año que viene con el entierro de la sardina y la quema del dios Momo, sin lugar a duda los momentos más tristes y que suponen el cierre definitivo de esta celebración.
La sardina abandonó el espacio que había ocupado desde el pasado viernes en el café bar Pardillo, de la calle del Arenal, y se dirigió como ocurre todos los años hacia la playa de San Amaro después de recorrer la avenida de Hércules, la calle de la Torre y la plaza de España. La comitiva fúnebre inició su recorrido a las ocho y media de la tarde y una hora más tarde dio sus últimos pasos.
Hacia el mismo punto final, la playa de San Amaro, se trasladó al dios Momo, en el que tampoco en esta ocasión se pudo escapar de las llamas después de que se pusiera punto final a su entronización. 

El alcalde, Xulio Ferreiro, y el concejal de Culturas, José Manuel Sande, desaparecieron entre las llamas que fueron creciendo rápidamente sobre el arenal mientras que la sardina intentaba regresar al medio acuático.
El entierro de la sardina y la quema de la figura con los representantes municipales estuvo acompañada de un espectáculo pirotécnico que hizo las delicias de grandes y pequeños. Como buen proceso fúnebre, no fueron pocos los pañuelos y las lágrimas de las viudas que acompañaron a la comitiva durante los últimos coletazos de una nueva edición del Carnaval coruñés.

La lluvia no fue suficiente
Estos actos “tristes” pusieron el broche a un Entroido que, a pesar del mal tiempo que se vivió durante la mayor parte de los días en los que transcurrió, volvió a llenar las calles de la ciudad de multitud de disfraces, música y ambiente festivo.
La lluvia no impidió que los Choqueiros inundasen las calles con sus trajes y colores y la calle de la Torre volvió a ser el epicentro del Carnaval durante la jornada del martes. Además de ello, los concursos de disfraces volvieron a dejar un nivel muy alto gracias a la originalidad y maña de los coruñeses, que ya están pensando en sus atuendos para el Entroido de 2019.