Uno de los rayos de la borrasca “Barra” inutiliza el sistema de ayuda al aterrizaje del aeropuerto

1. El sistema ILS del aeropuerto sigue desactivado, lo que no impide el despegue y aterrizaje de aviones / 2. Los Bomberos acudieron a varias intervenciones, como esta de San Francisco / 3. La lluvia abundante provocó numerosas balsas de agua en la calza
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La borrasca “Barra” descargó ayer casi doscientos rayos en toda Galicia. Uno de ellos alcanzó el aeropuerto de Alvedro, dañando su sistema de ayuda al aterrizaje ILS. La descarga eléctrica dejará fuera de servicio durante tres días el sistema, según fuentes aeroportuarias, aunque se trata únicamente de una estimación, y es posible que se prolongue varios días más, dependiendo de las circunstancias.


En todo caso, el funcionamiento del aeropuerto no se verá afectado de manera importante, dado que la ayuda al aterrizaje nocturno se realiza por GPS. Conviene recordar, por lo demás, que existe un precedente de avería por un rayo justo en diciembre del año pasado.


El mal tiempo se dejó sentir con fuerza hasta el último momento en la ciudad. Es decir, hasta poco más allá de las seis de la tarde, cuando cesó la alerta amarilla decretada por la Xunta desde el lunes. La primera jornada apenas registró incidentes, pero a medida que avanzaba el puente, comenzaron a surgir problemas, relacionados tanto con la fuerte lluvia como con las ráfagas de viento, alguna de las cuales llegaron a rozar los cien kilómetros por hora (un anemómetro en el dique de abrigo registró 97,3 kilómetros por hora).


Una docena de intervenciones

En total, los Bomberos protagonizaron una docena de intervenciones, ninguna de las cuales revistieron importancia. Por ejemplo: una caída de cascotes de un edificio de la calle Santander, otro de la calle Cultura. La lluvia, de la que ayer los pluviómetros recogieron más de 19 litros por metro cuadrado también causó problemas. Y no solo a ras del suelo, donde creó numerosas balsas de agua, sino también en las alturas, donde los bomberos tuvieron que desatascar canalones: en la calle Marconi, en Argentina, e incluso en la plaza de María Pita. Como suele ser habitual cuando llueve copiosamente, también se registró otra inundación en el túnel de acceso al Hospital Materno, cuyo sumidero desatascaron.


Durante la mañana de ayer tuvieron que acudir a Rafael Dieste ante un aviso de peligro de caída de andamio de obra y una hora más tarde, a las doce, a la avenida de La Marina, por una chapa metálica en la calzada. Una antena parabólica que amenaza con caer en la calle San Francisco, o una fachada de la que se desprendían cascotes en el número 56 del Paseo de Ronda, así como un tejado dañado en la ronda de Outeiro y una ventana en Manuel Azaña, completan las intervenciones.


Pero hay que decir que casi tanto como los Bomberos trabajaron los técnicos de reparación del alumbrado navideño, que el viento arrojó por los suelos en puntos tan distantes como la rotonda del Pavo Real como en Eirís. Y aunque la situación ya se ha calmado en tierra, persiste la alerta amarilla en mar.

Uno de los rayos de la borrasca “Barra” inutiliza el sistema de ayuda al aterrizaje del aeropuerto