Solo ocho familias subsisten en el poblado de A Pasaxe a la espera de ser realojadas

Vista general del actual estado del poblado de A Pasaxe, que llegó a albergar a docenas de familias | patricia g. fraga
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La Concejala de Bienestar Social, Yoya Neira, señaló esta semana que el Ayuntamiento está realizando avances de cara a la erradicación del poblado de A Pasaxe. Actualmente existen en el núcleo chabolista ocho edificaciones habitadas, pero esperan que pronto se traslade a una de las parejas residentes. La marcha del proceso permite abrigar esperanzas de que estas sean las últimas navidades del poblado chabolista, aunque Neira se mostró muy cuidadosa al respecto y no quiso fijar una fecha.

Neira aseguró que ni siquiera durante los momentos más restrictivos de la pandemia se paralizó la labor de las trabajadoras sociales, aunque, desde luego, el virus no puso las cosas fáciles. En septiembre de 2019 aún había 25 unidades convivenciales en el poblado. En diciembre de 2020 se habían contabilizado 13, lo que significa que este año se han realizado cinco traslados, y es inminente un sexto. En julio del año pasado, se derribaron más construcciones precarias.

“Seguimos trabajando con las familias, seguimos en al búsqueda incesante de viviendas, que no es fácil, y trabajamos de una manera constante”, hizo notar la responsable que reconoce que la situación en este momento es “positiva”, pero advirtió sobre el peligro de caer en la autocomplacencia: “Todos sabemos la complejidad que tiene el trabajo que se realiza con cada una de esas unidades familiares”. Para cada caso hay que ofrecer un tratamiento personalizado, con itinerarios concretos. “Requiere de mucho esfuerzo y constancia y, por supuesto, de vivienda”.

Muy pronto se llevará a cabo el traslado de otras dos personas pero el problema, como recalcó la concejala, es encontrar dueños de pisos que estén dispuestos a alquilar a los realojados. Por eso hizo un llamamiento: “Sigo animando a que las personas que quieran poner su vivienda en el mercado de alquiler que entren en la página web municipal y que vean cuáles son las ventajas y las garantías con las que se alquila su vivienda a una empresa pública (Emvsa)”.

Los chabolistas consiguen del Ayuntamiento un piso en alquiler durante cinco años del que solo tienen que pagar el 20%. La mayor parte de los chabolistas trabajan en sectores como la chatarra, pero, además, muchos de ellos, además, cobran la Renta de Integración Social (RIsga) con la que hacen frente a esos pagos. A la mayoría, sin embargo, le preocupa que pasará cuando terminen esos cinco años de plazo sin contar el hecho de que A Pasaxe les ofrece un espacio donde realizar su trabajo, ya se almacenar la chatarra o estacionar los grandes vehículos con los que muchos trabajan en las ferias, y para los que la pandemia ha supuesto un golpe muy grave.



Chatarra


A medida que desaparecen las chabolas, y queda solo la chatarra almacenada, A Pasaxe se parece cada vez más a un basurero. Durante el mandato anterior, el Ayuntamiento realizó varios trabajos de saneamiento, retirando desperdicios después de que se hubiera producido un importante incendio, producido por la quema de chatarra. Sin embargo, no se ha vuelto a despejar la zona, y es posible ver grandes montones de neumáticos, madera y, sobre todo electrodomésticos viejos y restos de metal.

El saneamiento de la ría de O Burgo es una de las razones, aunque no la principal, por la que se busca erradicar este poblado que comenzó a surgir a partir de 1983 después de la erradicación del poblado de A Cubela, donde ahora se halla El Corte Inglés. El principio del fin comenzó en 2017, cuando se derribó la última nave en pie, la de la fábrica de La Toja y en 2018, una sentencia dictaminó que el terreno era de dominio público marítimo-terrestre. 

Solo ocho familias subsisten en el poblado de A Pasaxe a la espera de ser realojadas