Sánchez, el capitalista de Yolanda

|

En términos taurinos se conocen como “capitalistas” a los meritorios que sacan de las plazas a los toreros cuando triunfan. Les dan una vuelta al ruedo sobre sus hombros y los asoman a la puerta grande de la plaza. Todo parece indicar que Sánchez pasea a hombros a Yolanda Díaz para que intente recoger en esa plataforma que impulsa a toda la izquierda del Psoe, movimiento imprescindible para que Sánchez pueda renovar cargo tras las futura elecciones generales. Esto supondría el certificado de defunción de Podemos y el entierro político de la herencia de Pablo Iglesias, incluyendo nombres indiscutibles en la formación morada de los que Yolanda está deseando prescindir. Pedro Sánchez, el social-demócrata a ratos, no se cree las encuestas sin cocina que le prepara su amigo Tezanos y por eso ayuda a crear esa plataforma que podría auparle de nuevo a la presidencia del gobierno sumando, eso sí, la sopa de siglas nacionalistas y proetarras necesarias para que la suma le dé. La tarea no es sencilla porque Yolanda tendrá que traicionar a muchas y muchos de sus compañeros podemitas, pero esto no será problema, Beiras lo sabe bien aunque guarde silencio. Sumar los restos de Podemos a Más País, a Compromís, a Cataluña en Común, al partido Comunista, a los verdes, a los disidentes andaluces, etc. etc., no será sencillo porque esa izquierda asilvestrada que le sirve a Sánchez de muleta es, además, canibalesca y no duda en devorar a sus hijos como Saturno. Valga como ejemplo la laminación intentada por Pablo Iglesias con Errejón. Sus diferencias personales se imponen a sus coincidencias políticas y convierten en guerra civil todas sus discrepancias. En este intento Sánchez es capaz de dejar que Yolanda exhiba el trofeo del salario mínimo, de la paralización de la ampliación del Prat o de la derogación de la Reforma laboral e incluso que su amigo, el obediente Tezanos, la sitúe como la mejor valorada del gobierno. Todo por Yolanda, parece gritar Sánchez por lo “bajini”. Todo esto no es política ficción, pero tiene un problema. Ya lo decía Pío Cabanillas, el viejo, cuando pronunció una frase inolvidable en los años de la post-transición:” cuidado que vienen los nuestros” aseguró el político todo terreno. Y así es, desde la propia izquierda surgen voces que desconfían de la estrategia de Yolanda a la que ya ven como el caballo de Troya de Sánchez. Pero esto es lo que quiere el presidente, una líder sin partido que le deba todo a él y que se sienta cómoda deslizándose por las moquetas del poder. Ese es el perfil de la nueva Yolanda, apodada por sus “compañeros y compañeras” como la “progre-pija” en honor a los nuevos modelos que luce la ferrolana desde su llegada al gobierno enterrando así sus pañuelos palestinos que lucía como buena revolucionaria cuando se paseaba por los pueblos de Galicia pidiendo el voto para los comunistas. Es un proyecto que, de fallar, supondría la caída de Sánchez, pero también es su última opción. Yolanda se deja pasear por su “capitalista” pero siempre preparada para dar un salto a al tendido si la cosa no cuaja. Repito, Beiras lo sabe….

Sánchez, el capitalista de Yolanda