La calle de Pintor Joaquín Vaamonde continúa sin farolas casi un mes después de su inauguración

Los báculos de las nuevas farolas | pedro puig
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Cualquier transeúnte que pase por la recién reformada calle de Pintor Joaquín Vaamonde se sorprenderá al descubrir lo que parecen una serie de astas de bandera que jalonan la vía. En realidad, son farolas a las que les faltan las luminarias debido a la carencia de suministros que afecta de manera global debido a la llamada “crisis de los contenedores” de China. Cuando se inauguró, hace ya casi un mes (26 días), el Ayuntamiento esperaba que podrían instalarse en poco más de una semana, pero las luminarias siguen sin llegar. El problema de los suministros puede afectar la gran cantidad de obras (cerca de 40) que el Ayuntamiento tiene por delante antes de que acabe el mandato.

De momento, la calle en cuestión tiene iluminación gracias a las antiguas farolas, que se encuentran en las fachadas de los edificios. Cuando los repuestos lleguen (fuentes municipales no se atreven a poner una fecha) se retirarán las viejas farolas y se pondrán las nuevas. Estas mismas fuentes se muestran reservadas en lo que se refiere a cómo afectará la crisis de suministros a los proyectos de la Concejalía de Urbanismo. “En principio, no estamos todavía notando problemas serios. Puede haber algún caso concreto, como este”, se limitan a señalar. 


El Ayuntamiento tiene proyectadas unas 40 obras que espera que no se ven afectadas por la crisis mundial 



A día de hoy, Urbanismo (área que dirige Juan Díaz Villoslada) realiza obras en lugares como Pintor Llorens o Laxe, en Feáns, en Rafael Bares, sin problema. Quizá los mayores perjudicados son, de momento, los contratistas, puesto que lo que está provocando la crisis es un aumento considerable del precio de los materiales, así como del aumento de la energía. Tampoco se espera que haya que aplazar ninguna de las obras proyectadas a corto plazo.



El sector privado


Mientras tanto, es el sector de la construcción el que tiene que asumir un sobrecoste inesperado. “El incremento de los precios puede ser coyuntural, pero se podrán aquilatar”, comentó el presidente de la patronal coruñesa del sector (Apeccoo), Diego Vázquez. Por su parte, Juan José Yáñez, secretario general de la Asociación Provincial de Promotores Inmobiliarios (Aproinco) se muestra más preocupado. “A nosotros nos afecta incluso más, porque el precio final de venta es a dos años vista y si no has sellado todos los contratos de suministro de materiales, la diferencia de la comes tú” ,

Mientras el sector echa cuentas una y otra vez, ante una crisis que Vázquez considera que se alargará, el Ayuntamiento mantiene su programa de reformas urbanísticas. 

La calle de Pintor Joaquín Vaamonde continúa sin farolas casi un mes después de su inauguración