Boris Johnson estima que la crisis de la gasolina “mejora” y apela a la “confianza” de la población

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El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, aseguró que la crisis generada por la falta de combustible está “mejorando” y, una vez movilizadas las Fuerzas Armadas, apeló a la “confianza” de la población para que eviten hacer colas en las gasolineras.


Tras las escenas de tensión de los últimos días, el “premier” británico aseguró que la propia industria confirma que la situación se está ahora “estabilizando”, si bien reconoció la “frustración” que puede haber generado entre la ciudadanía el miedo a quedarse sin combustible.


El Gobierno aprobó la movilización de 150 conductores militares para garantizar el suministro y al menos el 16 por ciento de la gasolineras tienen ya los surtidores llenos, seis puntos más que durante el fin de semana, según fuentes oficiales citadas por la cadena BBC. En condiciones normales, antes del repunte de la demanda de los últimos días, este porcentaje rondaba aproximadamente el 40 por ciento.


Por su parte, la principal asociación de gasolineras estima en el 37 por ciento la proporción de establecimientos sin combustible, por debajo de los dos tercios que sufrían el domingo desabastecimiento. La BBC calcula que serían necesarios ocho días hasta que todos los vehículos de Reino Unido pudiesen llenar sus depósitos al ritmo actual de demanda.


El primer ministro, que no se había pronunciado hasta ahora sobre esta crisis, atribuye el “entendible repunte de la demanda pública de combustible” a un “ligero malentendido” sobre la falta de camioneros, que en realidad no sería “muy grande”, sino similar a la que podría haber en otras partes de mundo.


Johnson prometió que su administración seguirá trabajando para que haya suministros en los próximos días. “Lo que queremos hacer es garantizar que estamos preparados para llegar a Navidad y más allá”, declaró, en un compromiso que se extiende “a todas las partes.


En busca de soluciones

Además de las palabras del presidente, cabe destacar que el Gobierno del Reino Unido trata a marchas forzadas de resolver la crisis provocada por el desabastecimiento de gasolineras en el país, causado por una escasez de transportistas que afecta también a otros sectores y que amenaza los suministros de cara a la época de Navidad, aunque Johnson confía en resolverlo.


El ministro de Empresa, Kwasi Kwarteng, admitió en declaraciones a la cadena BBC que los últimos días, con largas filas para repostar en las estaciones de servicio debido al miedo de los conductores a quedarse sin combustible (lo que agravó la carestía), “han sido difíciles”, pero aseguró que la situación se está “estabilizando”. En todo caso, para garantizar que la gasolina llega de las refinerías, donde hay suficientes reservas, a los surtidores, el Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, se dispone a emplear “en los próximos días” a militares como conductores de camiones cisterna, dijo el ministro.


De acuerdo con el Gobierno conservador, unos 150 conductores del Ejército están ya preparados para asumir esas funciones, lo que, en opinión del director de la distribuidora Portland Fuel, “podría generar más pánico”, cuando, indicó, “lo peor de la crisis ha pasado”.


Para tratar de captar a transportistas, el Ejecutivo ha aprobado conceder 5.000 visados temporales a trabajadores extranjeros, pero los expertos consideran que esto no resolverá el problema. 

Boris Johnson estima que la crisis de la gasolina “mejora” y apela a la “confianza” de la población