El Deportivo, un visitante desconocido

Los deportivistas, en el entrenamiento de ayer en la Ciudad Deportiva de Abegondo, donde prepara la tercera cita del campeonato lejos del Abanca-Riazor | rcd
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El Deportivo lleva dos victorias de dos posibles a domicilio y eso es algo extraño en un equipo que ha acostumbrado a flojear a domicilio en los últimos cursos, incluso en el pasado, también en la categoría de bronce, entonces con un formato atípico de Segunda División B y, ahora, como Primera Federación y otro estilo de competición.


Los deportivistas sacaron adelante, además de manera consecutiva, sus desplazamientos con Borja Jiménez a Tudela y Calahorra. Al Tudelano se impuso por la mínima en un partido que decidió un central, Adrián Lapeña, con el gol que anotó cuando apenas habían transcurrido siete minutos de partido.


En la siguiente parada, en la tercera jornada del curso, el Deportivo goleó al Calahorra (0-3) con el acierto de sus tres delanteros: Quiles, Miku y Noel López.


La temporada pasada, los deportivistas, primero con Fernando Vázquez y después con Rubén de la Barrera, lograron también dos victorias a domicilio pero en un total de doce partidos. Su balance lo completaron cinco empates y otras tantas derrotas, con cinco goles a favor y siete en contra. Fue uno de los peores visitantes del primer grupo con un total de once puntos lejos del Estadio Abanca-Riazor.


Y eso que la temporada comenzó con un empate en el Vero Boquete de San Lázaro (0-0), triunfo ante el Unionistas de Salamanca en el césped artificial del Reina Sofía (0-1), igualadas frente al Guijuelo (0-0) y el Pontevedra (1-1) y la única derrota con Vázquez como visitante en Zamora (1-0), el partido que le costó el puesto.


Con De la Barrera, actual entrenador del Albacete, que ha perdido los tres partidos a domicilio con los manchegos, el Deportivo empató en su primera salida ante el Salamanca (0-0), cayó en O Vao frente al Coruxo (2-0), sucumbió también en Ferrol (1-0) y logró su único triunfo a domicilio ante el filial del Celta B el día en que Miku desatascó su olfato ofensivo con tres goles de una tacada en Barreiro.


En la segunda fase de la temporada, tras haberse quedado fuera de la pelea por subir a Segunda División, el Deportivo perdió con el Langreo (1-0), empató con el Marino de Luanco sin goles (0-0) y despidió la temporada, ya sin nada que jugarse, en el campo de Los Pajaritos (1-0).


En su última temporada en el fútbol profesional, la 2019-20, el Deportivo logró 19 puntos en 21 partidos como visitante, tras haber ganado cuatro encuentros y empatado siete. Si solo computaran los encuentros a domicilio se habría quedado como quinto por la cola, fuera del descenso.


En cambio, en su primera campaña en Segunda tras el descenso de 2018, el Deportivo fue el cuarto mejor visitante de la categoría de plata con siete victorias y nueve empates que le dieron 30 puntos, ocho menos que los que había conseguido en los partidos que disputó en el Estadio de Riazor.

El Deportivo, un visitante desconocido