El Gobierno local incrementa la vigilancia en la calle San Juan

Agentes de la Policía Local controlan el cumplimiento de las normas en la calle San Juan | patricia g. fraga
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La calle San Juan fue escenario de críticas el pasado fin de semana, cuando la masiva presencia de personas obligó a cortar el paso de los buses urbanos a última hora de la tarde. Tras las denuncias de los vecinos de la zona, ya que, además de la incomodidad supone un riesgo por posibles contagios del covid-19, el Ayuntamiento tomó la decisión de incrementar la vigilancia para que esta situación no se volviese a repetir.


Ayer, por lo tanto, se montó un dispositivo especial, el cual no fue posible de desarrollar hace una semana, ya que coincidió con el partido de fútbol celebrado el mismo domingo de tarde. Esta medida, además, se lleva realizando durante más de un mes, y es que a partir de las 19.00 o 20.00 horas, se corta el acceso a la calle porque la gente desborda las aceras, según fuentes policiales.


El cambio de costumbre desde que estalló la pandemia ha supuesto que, si bien antes lo habitual era acudir a esta vía a la hora de la sesión vermú, ahora los coruñeses acuden en en sesión vespertina, “lo que conlleva que los buses no puedan pasar”, añaden.


Ayer la asistencia fue también elevada, pero menor que en pasados fines de semana. Hubo incluso establecimientos cerrados, que podrían haber tomado esta decisión por miedo a que se repitiesen los hechos más recientes.


El sector hostelero, además, todavía se encuentra limitado por restricciones de aforo y horarios, por lo que las imágenes que se repiten en la calle San Juan reflejan una contradicción a la hora de desarrollar la actividad. Y es que la masiva afluencia refleja una falta de preocupación por respetar las medidas sanitarias.


Los vecinos expusieron hace siete días algunos aspectos que consideran alteración del orden público: consumo de alcohol fuera de terrazas, incumplimiento de horario y de aforo, increpación a los residentes a los que no permiten el acceso a sus portales.


Testimonios

“Es una vergüenza, no hay ningún tipo de control. Entiendo que sea una zona en la que se pueda ocupar un poco la acera, pero es descontrolado que no puedas pasar por la carretera o que si aparcas tus coches aparezcan llenos de copas, además de pis”, asegura un vecino de la propia calle, que prefiere no dar su nombre.


“Cuando llega la Policía la gente empieza a silbar y a hacer ruido”, considera.

El Gobierno local incrementa la vigilancia en la calle San Juan