Los bomberos acuden una media de dos veces por semana a A Pasaxe

El poblado de A Pasaxe, esta semana | pedro puig
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Los bomberos municipales acudieron en dos ocasiones la semana pasada al poblado de A Pasaxe para extinguir un fuego que se había declarado pasada la medianoche. En ninguno de los dos casos hubo que lamentar heridos: se trata de fuegos que los propios chabolistas prenden para quemar la chatarra y así eliminar el plástico y otros materiales y hacerse con el metal, sobre todo el cobre. Los servicios de emergencia aseguran que, a pesar de los realojos, el número de fuegos que se prenden en el poblado no ha descendido.


Una posible explicación es que los antiguos chabolistas a los que los Servicios Sociales les han encontrado un alojamiento continúan regresando a la zona para continuar las quemas, puesto que siguen traficando con chatarra. Se trata de una práctica que no crece de peligros, como demuestra la historia reciente: en 2016 se declaró un importante incendio que prendió en la basura acumulada en el poblado.


Los bomberos estuvieron trabajando en su extinción desde las cinco de la tarde hasta pasadas las once de la noche, removiendo la masa compuesta por cartones, plásticos, chatarra y escombros para evitar que quedaran brasas capaces de reactivar el fuego. Pese a ello, este se reavivó y tuvieron que intervenir de nuevo a las 07.30 horas


Sin embargo, los servicios de emergencia aseguran que el poblado está mucho más limpio que entonces y que el peligro se ha reducido. De hecho, los pobladores no llaman nunca a los bomberos: son los conductores que circulan por el puente de A PAsaxe los que suelen llamar al 080.


Por otro lado, el humo que se genera es especialmente tóxico, puesto que procede de la combustión de plástico. Pero es una práctica a la que, aunque ilegal, todos parecen resignados, después de tantos años.

Los bomberos acuden una media de dos veces por semana a A Pasaxe