Contra el odio, A Coruña no muestra indiferencia: la ciudad pide justicia por Samuel

Los coruñeses marchan hasta María Pita desde la plaza de A Palloza | quintana
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La lgbtifobia no tiene cabida en A Coruña. Más de un millar de personas marcharon ayer desde la plaza de A Palloza hasta María Pita reclamando el fin de las agresiones de odio por el único motivo de ser. El grito fue unánime, partiendo desde el mismo deseo colectivo: justicia para Samuel.


Varias asociaciones lgbtiq+ convocaron bajo el lema “ante el odio y la violencia, no muestres indiferencia” la manifestación que reunió a más de mil personas coreando las consignas “no son muertes, son asesinatos” o “si nos tocan a une, nos tocan a todes”.


El móvil del crimen de Samuel todavía está bajo investigación de las autoridades, pero el hecho de que la amiga que estaba con el joven en el momento de la brutal paliza declarase que los agresores gritaron “maricón”, mientras le golpeaban, ha provocado una fuerte y unida respuesta por parte de la población ya no solo de A Coruña, sino también en todo el territorio nacional. La secretaria de Les Coruña, Begoña Lourido, mostró su “apoyo” a la familia de Samuel y demandó respto para el colectivo.


Un colectivo que durante el año 2020, limitado por el régimen de confinamiento, registró 17 agresiones físicas y verbales en la ciudad, según recoge el Observatorio Coruñés contra la Lgbtifobia. Pese a ello, la gente de A Coruña asegura que esta es una ciudad segura. “Cada uno es como es y resulta incomprensible que ocurran estas agresiones en pleno año 2021”, decía ayer Nieves, una asistente a la marcha.


La concienciación no entiende de edades. En María Pita había mayores, jóvenes y pequeños. Una de ellas incluso rompió a llorar tras el incidente que se dio a la llegada a María Pita, cuando un hombre se dirigió a los participantes en actitud provocadora diciendo que la muerte de Samuel “fue culpa vuestra”. Tras ser retirado por dos policías y ante los gritos de repulsa de la multitud, realizó el saludo fascista. Pero el respeto y la unión no se apagó en la plaza, cuyo grito global creció todavía más.


Durante la lectura del manifiesto, los organizadores reivindicaron “una educación sexo-afectiva de calidad”, con perspectiva lgbtiq+ y feminista, que hable de “diversidad” y “de todas las realidades” que conviven en esta sociedad.


Manifiesto

“Queremos que dejen de patologizarnos, tutelarnos e invisibilizarnos”, remarcaron los convocantes, quienes reclamaron un Gobierno que “actúe contra las injusticias” y que legisle “con contundencia” para garantizar los derechos del colectivo.


Asimismo, solicitaron que se señale a los agresores y que sean sus caras “las que inunden los telediarios” y no las de las víctimas. “No queremos venganza para ellos, queremos justicia y que tengan un acompañamiento psicológico y reparador real. No queremos la prisión permanente revisable para ellos, queremos que no vuelvan a agredir”, insistieron.


Sobre el crimen de Samuel, no lo dudan: “Sí, fue un crimen homófobo porque lo dijeron explícitamente. Ellos, los que lincharon a Samuel, lo tenían más claro que vosotros”, enfatizaron.

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