Los vecinos de Os Mallos planean ejercer presión para expulsar a los okupas

El número 16 de la calle de Mariana Pineda | Patricia G. Fraga
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Los vecinos de Os Mallos están cansados y en sus calles, aunque reina la tranquilidad, la gente está molesta. El barrio fue escenario hace cerca de cuatro semanas de una nueva intrusión. El número 16 de la calle de Mariana Pineda, cerca de la estación de tren, llevaba abandonado varios años hasta que los okupas decidieron albergarlo. Este suceso, sumado a las previas viviendas asaltadas en la calle de Noia, ha llevado a los residentes del distrito a plantearse ejercer presión vecinal en el exterior de estos inmuebles.



La posición de los ciudadanos


El presidente de Distrito Mallos, José Salgado, sostiene que “es molesto y, aunque la gente está tranquila, cada vez está más por la labor de que hay que hacer presión ciudadana fuera de las casas para que los okupas vean que los vecinos están en contra”.

Esta idea ha sido consecuencia de lo ocurrido en otras zonas, como el barrio de las Flores, donde los vecinos lograron expulsar a unos asaltantes tras concentrarse fuera del inmueble en el que permanecían. Salgado relata, además, que estos días están sucediendo “cosas extrañas” en el barrio. En la noche del lunes, sobre las 03.00 horas de la mañana, unas personas timbraron a varias casas exigiendo que se les abriese el portal para pasar la noche. “Hay un ambiente raro y la gente se ve amenazada, aunque no es la realidad todo lo que se cuenta, porque no es nada alarmante que haya dos o tres casas okupadas en un distrito con tanta población”, alega.

El presidente de Distrito Mallos lo tiene claro: “Se está fomentando una incomodidad y una alarma entre unos y otros”. En lo relativo a otras cuestiones de la zona, Salgado denuncia las aglomeraciones que se producen en algunas terrazas de la zona, donde la gente supera los aforos permitidos y las mascarillas son secundarias. “Hay una sensación de que la gente quiere mucha libertad repentina”, asegura. 

Los vecinos de Os Mallos planean ejercer presión para expulsar a los okupas