“Ojalá no hubiera que tutelar a nadie, pero hay que dar respuesta a esa necesidad”

el presidente de la fundaciã³n, en la entrada de la sede de aspace coruã±a, donde su hija es una de las mã¡s de
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Hace justo tres meses que comenzó su andadura la Fundación Aspace. Tres meses de funcionamiento, digamos oficial, pero con mucho más tiempo de trabajo detrás para lograr que la idea que Luis Alberto Gordillo tuvo un día pensando en el futuro de su hija se hiciera realidad. Como tantos otros padres –el centro atiende a más de un centenar de usuarios afectados por distintos grados de parálisis cerebral–, se preguntó qué sería de su hija cuando él se muera –Gordillo tiene 79 años y ella 41–, ya que es el único familiar que le queda. Y él mismo se contestó: quería que Aspace continuara atendiéndola a través de una tutela aprobada por un juez, motivo suficiente para crear una fundación con ese fin último.

¿Por qué nace la Fundación y con qué objetivos?
La Fundación Aspace nace por mi empuje personal. Mi niña solo me tiene a mí. Entonces, lo primero que piensas es en qué va a pasar con ella cuando yo no esté. Y como ella, muchos otros que, desgraciadamente, sufren algún tipo de parálisis cerebral. Queremos simplificar y hacer la vida más fácil a estas personas que están desvalidas.

¿Cómo están siendo los inicios de la Fundación Aspace, tres meses después de su presentación oficial, aquí, en el centro, rodeado de usuarios y de autoridades?
Por ahora todo va muy lento. Tenga en cuenta que son solo tres meses, con el verano de por medio. Eso sí, estamos poniendo todos los esfuerzos para que vaya adelante. Esperamos cumplir los objetivos en el futuro y, para ello, necesitamos la colaboración de muchos sectores de la sociedad, entre ellos el organismo dependiente de la Xunta que actualmente tutela a las personas dependientes con discapacidad, la Funga, con la que mantendremos reuniones.

¿Qué tipo de actuaciones están llevando a cabo para que la gente conozca, primero la existencia de la Fundación, y después lo que les ofrece y sus ventajas?
Actualmente, como le digo, estamos en una etapa de explicación. Estamos informando a los padres o tutores de los que serían algunos de los futuros usuarios de la Fundación lo que pretendemos que sea. Una explicación exhaustiva. Por ejemplo, la necesidad de que sea un notario el que dé fe del tema que se está tratando, porque la gente desconoce que la tutela la tiene que dar un juez. Y todas esas cosas tienen que quedar claras en las reuniones que estamos llevando a cabo. Asimismo, a finales de este mes o comienzos del próximo ofreceremos otra charla a cargo del notario de Sada para que les ponga al día sobre esta materia.

¿Están teniendo ya alguna solicitud?
Es gente que quiere informarse, sí, porque por el momento no tutelamos a nadie. Nos estamos dando a conocer, pero los usuarios de Aspace que hoy están en el centro de día o en la residencia son potenciales tutelados de la Fundación. Estamos aún en la primera etapa, pero se están interesando mucho por el cambio que supondría que la tutela fuera del mismo centro en el que ahora están atendidos. Insisto, no hay un lugar mejor que este para atender esta patología. Afortunadamente, mi hija está aquí.

¿Tiene algún cálculo de cuántas personas podrían tutelar?
Bueno, vamos a ver. Lo primero que hay que decir en este sentido es que lo mejor sería que no hubiera necesidad de que tuteláramos a nadie, esa sería la mejor señal, sin duda, la situación ideal. Pero, lamentablemente, no es así, por lo que damos solución a una necesidad y ofrecemos la mejor tutela.

¿Quién trabaja entonces en la Fundación hasta el momento?
Ahora solo somos el patronato, constituido por siete personas. Y estamos trabajando por tener un contacto con jueces, notarios, abogados... Todas ellas son figuras que son imprescindibles en todo este proceso que culmina con el otorgamiento de la tutela. Un proceso que, repito, la amplia mayoría de la gente no sabe que debe ser así.

Una vez que se logre esa tutela por parte de la Fundación Aspace, sería todo más fácil para todos, supongo.
Efectivamente. El paso sería automático. Por ejemplo, ahora en Aspace atendemos a tres personas con parálisis cerebral que están tuteladas por la Funga. Para cualquier cosa, hay que estar en permanente contacto con ellos. De lo contrario, si la tutela es cosa nuestra, todo es mucho más ágil, más rápido. Además, y lo que es más importante, esa persona ni se iba a enterar del cambio, no le iba a ocasionar ningún trauma. De todas formas, nosotros solo queremos colaborar con la Funga, no queremos quitarles a nadie.

En el patronato se encuentra como vocal el alcalde de Sada, Ernesto Anido, representando al Ayuntamiento. ¿Qué tal es la relación de Aspace con el consistorio y, en concreto, la disponibilidad de este para colaborar con el proyecto de la Fundación?
Mire, el Ayuntamiento hasta ahora es el único organismo o entidad que nos ha otorgado una ayuda, que nos ha hecho una donación. Además, el apoyo es total, así que el comienzo no ha podido ser mejor en este sentido que me pregunta.

¿Y han llamado a la puerta de otras administraciones para pedir alguna otra ayuda económica? Le pregunto directamente, si prefiere, por la Xunta, ya que la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, estuvo aquí el día de la presentación de la Fundación.
Con la Xunta tenemos que esperar y ver si nos considera dentro de sus aportaciones para fundaciones en los presupuestos autonómicos del próximo año. Pero continuaremos con las reuniones no solo con los responsables de la Xunta, sino que hablaremos con la Diputación y otras entidades fuera de la administración pública como pueden ser los bancos, empresas... n

“Ojalá no hubiera que tutelar a nadie, pero hay que dar respuesta a esa necesidad”