Segundo adiós de Barral

Richard Barral, durante una comparecencia de prensa en el Abanca Riazor | pedro puig
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El Deportivo anunció este sábado por la noche la salida, de mutuo acuerdo, de su hasta ahora director deportivo Richard Barral, que cerró así su segunda etapa en el club.


La primera la había iniciado en verano de 2014 y había finalizado a mediados del curso 2017-18, el año del último descenso a Segunda.


La segunda comenzó el pasado mes de enero de 2020. Con la llegada de Fernando Vidal como nuevo presidente herculino Barral volvió a la entidad en calidad de asesor del Consejo, tras el cese del hasta ese momento director deportivo Carmelo del Pozo.


Caminos separados

El Consejo esperaba su continuidad, pero su salida era algo que ya se planteaba como una posibilidad

La continuidad de Richard Barral era algo que ya estaba en entredicho mucho antes de que finalizase la campaña, aunque el Consejo quería que continuase en el club de cara a la campaña venidera. El propio Barral ya había dejado su futuro en el aire la última vez que había comparecido ante los medios de comunicación. Lo hizo por iniciativa propia, a la conclusión del encuentro ante el Numancia.

“A partir de ahora se tomarán las decisiones que haya que tomar, mi futuro es lo de menos. Una vez que estamos en la Pro (Primera RFEF), todos tenemos más o menos las decisiones tomadas”, indicó entonces.

Gran valedor de Rubén de la Barrera, la forma en la que el club procedió con él, que no seguirá siendo el técnico herculino, hizo que su salida de la entidad herculina se precipitase.


El equipo estaba entonces en una situación muy precaria, hundido en la clasificación en Segunda, con su segundo técnico del curso, Luis César Sampedro, ya en la rampa de salida, tras sustituir a Juan Antonio Anquela.


El técnico gallego fue cesado tras la victoria ante el Tenerife, última de 2019 y su recambio fue Fernando Vázquez, que como Barral vivía su segunda etapa en el club.


Mercado frenético

El equipo herculino era el ‘farolillo rojo’, con 15 puntos, a siete de la salvación, que marcaba el CD Lugo. El regreso de Barral se producía en una situación “tremendamente complicada” como indicó el club en el comunicado publicado el sábado. Barral acometió una importante revolución en el plantel en ese mes de enero, para tratar de salvarse de la quema a Segunda B. Barral y el Deportivo se movieron con celeridad en ese mercado de invierno, en el que hubo un total de siete llegadas y de seis salidas.


Se marcharon Samuele Longo, Sasa Jovanovic, Beto da Silva, Borja Galán (este en calidad de cedido), Lampropoulos y el arquero Koke Vegas. Y, de cara a evitar la quema del descenso, el Deportivo recuperó para la causa a Emre Çolak, que llegó de la mano de Barral como primera incorporación el 31 de diciembre, los delanteros Sabin Merino, uno de los destacados, y Claudio Beauvue, el mediocentro nigeriano Uche Agbo, el extremo, entonces con ficha del Fabril, Hugo Vallejo, el arquero Jovanovic y el extremo Keko Gontán, que también brilló.


Pese al importante esfuerzo económico y en fichajes, el Deportivo no consiguió evitar la pérdida de categoría.


Nuevas caras

Esta campaña también vino acompañada de nuevos integrantes en el equipo (hasta siete, sin contar el fugaz paso de Rolan), aunque no todos rindieron al nivel esperado, como el propio Barral admitió en rueda de prensa.


Fueron importantes jugadores como Granero, Héctor, o Lucho García, pero otros como Nacho González o Rui Costa no dieron el nivel esperado. 


Rosende

El nuevo secretario técnico del Depor, tras la salida de Alfonso Serrano, tiene ahora trabajo por delante, con la marcha de Barral. Rosende, a la espera de que el puesto de director deportivo se ocupe, tendrá que ir armando la nueva plantilla y resolviendo aquellos contratos que haya que finalizar.

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