Los vecinos de la calle Sol denuncian el peligroso giro de los autobuses, que llegan a invadir la acera

El giro del bus le obliga a pasar por encima de la acera al tomar la calle Sol desde San Andrés | patricia g. fraga
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Hace poco más de un mes, el Ayuntamiento modificó el recorrido de las líneas de bus que recorren San Andrés: giran a la izquierda por la calle Sol en vez de la calle Alta. Ahora, la asociación de vecinos Ensenada del Orzán denuncia, con el apoyo del PP, que este giro es peligroso, porque la estrecha calle Sol obliga a un giro muy cerrado del bus, que tiene que invadir la acera, dado que es plataforma única en ese punto.


El Ayuntamiento ha reaccionado tratando de mejorar la seguridad, ordenando los contenedores de basura y trasladando dos plazas de aparcamiento para residentes en el margen izquierdo de la calle Sol. Sin embargo, eso no impide que los choferes tengan que realizar un giro a la izquierda muy cerrado, de tal manera que la carrocería queda a veinte centímetros de la pared de la tienda de trajes de boda que se encuentra en esa esquina.


“Y no solo buses normales, sino también vehículos articulados que ocupan más espacio y tienen que invadir la acera en el cruce en ambos lados de la calzada. Inés Rey tiene que rectificar antes de que suceda una desgracia”, declaró la portavoz del grupo municipal del PP, Rosa Gallego.


Esta recuerda que en 2012 se produjo la reapertura de la calle de San Andrés tras la reforma desde la capilla castrense y, ya que el bus no podía circular de nuevo por Cordonería hacia Panaderas, se mantuvo el giro por Rúa Alta que se habilitó durante las obras y la alternativa al giro por la calle Sol fue descartada tras las pruebas realizadas.


El área de Movilidad, que dirige Juan Díaz Villoslada, recordó que eliminó el giro a la izquierda que conecta San Andrés con la calle Alta porque la maniobra ponía en peligro la seguridad de los viandantes y retardaba la circulación en San Andrés. Ahora, las líneas de bus puede acercarse más a la plaza de abastos de San Agustín. Para Villoslada “é unha actuación para conseguirmos unha mobilidade máis segura e impulsarmos o uso do transporte público”.


Dentro de la tienda

La dependienta de la tienda de trajes de boda explica que desde que circulan los buses por la calle Sol, se ha vuelto muy incómodo: “Cuando limpio los cristales de la tienda, tiene que esperar el bus a que yo acabe o dejarlo yo pasar a él porque, por la acera, se mete el bus entero. Es un milagro que hasta el día de hoy no haya pasado nada, casi se meten dentro de la tienda”. Por su parte, el presidente de la asociación, José Luis Méndez, dice que “este giro está mal resuelto. El bus tiene que pasar, por aquí o por otro lado, pero por aquí es un peligro para los peatones”. Méndez reconoce que no sabe cuál es la solución, pero ya ha enviado una carta al Ayuntamiento pidiéndola: “Tiene que haber soluciones como bolardos o señales acústicas”.

Los vecinos de la calle Sol denuncian el peligroso giro de los autobuses, que llegan a invadir la acera