La política y sus líos

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uestros políticos van camino de batir todas las marcas por su falta de entendimiento en los asuntos que nos concierne a todos los españoles, sin rubor alguno. La política se ha convertido en un enorme lío y en un desatino sin remedio aparente, la inercia obtusa de no querer ver la realidad del momento y el desinterés por los asuntos de estado, están llevando al país a una catarsis de total parálisis que tarde o temprano pasará una voraz factura a los ciudadanos. 
Se espera de los políticos, cuando son elegidos, lo mejor de cada uno y no lo peor de su conjunto, para que la nación marche y progrese y el ciudadano, lo mismo que el trabajador, se beneficie de la riqueza generada en su conjunto, una mejor vida para sus parados y pensionistas, en un reparto de riqueza equitativo. La falta de entendimiento político, cerrando todas las puertas a cal y canto, no es la solución que los españoles necesitan, ni tampoco, que concejales y alcaldes se suban sus sueldos en la primera reunión que tienen al respecto, como si en este país, no hubiese graves problemas que resolver y solo fuesen esos. 
Ahora, ante la falta de gobierno, por no haber interés en que se forme porque no hay ganas de dialogar hasta la extenuación y en cambio se piden cosas, que ni se pueden dar, ni se deben dar, una negociación, es entenderse para solucionar los problemas de este delicado país, que se ha vuelto intransigente políticamente y con ese pensamiento no queda otro remedio que ir de nuevo a las urnas y estas no darán el resultado apetecido para ningún partido en cuestión.
El gobierno en funciones, amenaza al débil pensionista, con no subir este año más del 0,25% la paga a los jubilados, cuando este no es el problema de los mismos, sino de los políticos y es una excusa burda, debido a que los municipios que salieron victoriosos de las elecciones municipales, se han subido los sueldos hasta más de un 80% en muchos casos, que el castigo caiga sobre la clase social más problemática de la sociedad, demuestra la baja calidad política de la sociedad que nos gobierna. Si para alcanzar un acuerdo hay que echar mano del auxilio de los jubilados, mal vamos. 
Por tanto, los políticos mal avenidos y peor entendidos, que no negocian, solo exigen cargos y prebendas, como si las gabelas de las que disfrutan no fuesen suficientes, frente al común de los ciudadanos. El pueblo, debe tomar buena nota de ello y cuando acude a las urnas, debe votar por un programa político que sea de verdad una solución a sus problemas, no fiarse de frases acuñadas y de falta de educación política, de que el otro es peor, bajo el engaño y la difamación, para lograr el mayor número de votos, que le hagan pedir cosas que no le corresponden, si no ha ganado las elecciones y se deje gobernar al que sí lo hizo, no importa el partido ganador, importa la responsabilidad política que los ciudadanos han depositado en el que las ha ganado y por tanto hay que saber a quién le corresponde el formar gobierno con la equidad que representa el respeto al pueblo. En un supuesto, de elecciones, nadie tendrá mayoría, habrá diferencias mínimas con respecto a las actuales formaciones, pero el costo que soporta el pueblo es cuantioso.

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