RESPETO

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La hiperactividad que sufrió la ciudad antes de las elecciones no dio resultado, ni tampoco las cautivadoras sonrisas de los carteles. Parece que todo esto ya no cuela; es posible que todos hayamos madurado.
En todos estos años creo que se ha echado de menos una palabra: respeto. Sin saber de dónde vienen los votos y a dónde van no se puede gobernar.
En Castilla-La Mancha la señora Cospedal reforma el reglamento para que el número de diputados  le beneficie y no presenta su programa hasta el último día. La señora Aguirre, con un programa de una hoja, una campaña chulesca y absolutamente descortés. En Valencia tres cuartos de los mismo.
Digo esto en la medida que la televisión nos aproxima todo tanto que parece también nuestra ciudad. Pues no, antes de empezar cada programa o discurso electoral cualquier político debe buscar la palabra respeto, y que dure cuatro años.

RESPETO