Línea de fuego

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Pues sí, estoy de acuerdo con Arturo Pérez Reverte: la Guerra civil era Historia. El problema es que los políticos actuales han reabierto esa parte de la Historia. Pérez Reverte lo ha dejado dicho durante la presentación de su última novela, Línea de Fuego, en la que lleva al lector hasta la batalla del Ebro. En sus declaraciones, se muestra irreverente y valiente, o sea como es él. Y como les decía estoy de acuerdo en su afirmación de que los políticos han reabierto la Guerra Civil. En mi opinión, una gravísima e imperdonable irresponsabilidad.

Tiene razón el escritor cuando afirma que quienes hicieron la guerra quisieron cerrarla, y añado yo: de ahí el éxito de la Transición. Porque la Transición salió adelante porque los ciudadanos de 1975 decidieron que había que cerrar esa herida y empezar a construir el futuro y eso conllevaba renunciar a la venganza. Las generaciones que confluyeron en ese año 75, quienes habían “hecho” la guerra, sus hijos y sus nietos, apostaron por poner punto y aparte con el pasado pero resulta que ahora tenemos una hornada de políticos que han decidido volver a la casilla de salida, es decir a ese noviembre de 1975 en que muere Franco.

Es un esfuerzo inútil porque no se puede cambiar la Historia, pero eso sí, mientras nos enzarzamos en la polémica se evita hablar de otras cosas. Por ejemplo, de la ineptitud de nuestro Gobierno para afrontar con eficacia la maldita pandemia del coronavirus. O para dar respuesta a los problemas reales y cotidianos de los ciudadanos: falta de trabajo y sobre todo de perspectivas de futuro. Verán, defiendo con convicción que tenemos el derecho y también el deber de conocer la Historia, nuestra Historia. Pero la Historia la deben de escribir los historiadores no los políticos. El problema es que los políticos de la nueva hornada han decidido escribir nuestra historia reciente y una Historia escrita por políticos es una Historia de parte y por tanto falsa.

Hay mucha mas verdad histórica en Línea de Fuego que en la Historia que nos quieren contar los políticos. No estaría de más que, esos que ahora juegan con lo peor de nuestra Historia, se leyeran la novela. En Línea de Fuego se puede sentir el miedo, el dolor, la generosidad, la mala baba, el coraje... en fin todo aquello que tiene que ver con la condición humana en situaciones extremas. 

Como dice Pérez Reverte en Línea de Fuego lo que está contando es a nosotros mismos. Pues eso. 

Línea de fuego