AJO, AGUA Y PEREJIL

|

Si yo fuera rey, aunque fuera el de copas, y estando de vacaciones, un tío viniera a darme personalmente la tabarra y contarme no sé qué cosas, dudaría entre mandarlo a la mierda, directamente, o preguntarle: —¿Pero no sabes que estoy de vacaciones? ¿Qué coño pasa para que vengas a darme la lata; es que los catalanes quieren la independencia o qué?  
Puess Sseñor, ess exxactamente esso. —Menos mal, creí que era importante. Pues les dices a esos de mi parte, que voy a crear la Comunidad Autónoma de la isla de Perejil, con helipuerto, un casino de la hostia, una casa de putas de superlujo, y un paraíso fiscal. Todo juntito porque hay poco espacio. Y a esos, que se vayan a donde les salga de los huevos, ¡y asunto resuelto! 
—Pero ess que yo he creído que… ¡Calla hombre, le diría. Tú no tienes nada que creer. Lo que tienes que hacer es lo que la tita Merkel y yo te digamos y ya está. ¡Hala, a la puta calle neno! 

AJO, AGUA Y PEREJIL