LA POLÍTICA DE BRIAN

|

La política nunca dejará de sorprenderme. A poco más de dos meses para la celebración de las elecciones municipales, los movimientos en las diferentes agrupaciones se suceden. Las tradicionales y asentadas entre el electorado lo tienen más o menos controlado. Disponen de “aparatos” que, mejor o peor, de un modo más o menos democrático, lo organizan todo para elegir al cabeza de lista, promocionarlo y buscarle un equipo acorde para concurrir a la cita con las urnas con ciertas garantías, al menos a priori. Pero estos comicios son distintos.
La irrupción de Podemos tras las europeas ha generado toda una revolución entre la ciudadanía, hasta el punto de que muchos que antes no querían saber nada de política, ahora se zambullen en ella con la excusa de apartar a la “casta”. Poco a poco florecen agrupaciones ciudadanas, plataformas vecinales y otros movimientos interesados en convertirse en la marca blanca de Podemos.  Por lo que se está viendo en las últimas semanas, Pablo Iglesias ha hecho muy bien en rehusar de cualquier participación electoral con el nombre de la matriz. Sabía que la marca acabaría perdiendo valor y se devaluaría tanto que en lugar de pelear por la Champions junto a Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, acabaría buscando acomodo en el Grupo Mixto, a lo sumo. Y es que cuando a los partidos se les ponen cara y ojos, la cosa deja de ser idílica.
En Sanxenxo tenemos un ejemplo con una escisión que acaba en dos formaciones que concurrirán a las elecciones y en Vilagarcía ocurre un poco de lo mismo. El pacto con Esquerda Unida parecía hecho, hasta que la asamblea lo echó por tierra abriendo una brecha que, lejos de cerrarse, sangra cada día con más fuerza. Hemos llegado a un punto en el que los partidarios del acuerdo izquierdista se convirtieron en facción para intentar confeccionar una candidatura y cuando estaban en ello, hete aquí que otra escisión al estilo del “Frente Popular de Judea” lo complica todo un poco más. Los que hayan visto “La vida de Brian” me entenderán. Desconozco si en Podemos Vilagarcía habrá algún Brian, pero es probable que no tardarán las purgas y las depuraciones.

LA POLÍTICA DE BRIAN