Que nos rescaten

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Apártese del ruido de los anuncios y dedique unos minutos a pensar en lo que pasa a su alrededor. Mientras usted aquí se rasca el bolsillo a la hora del “repago” de las medicinas, uno de nuestros políticos viaja en avión para explicar a los gallegos –que nunca pagaron aquí sus impuestos– que él promete gratis la sanidad.

Mientras la propaganda oficial anuncia en “la radio” que toda la educación aquí es orégano, sesenta mil jóvenes altamente cualificados se marcharon a buscar trabajo al extranjero.

Mientras Mato, una ministra de Sanidad altamente peligrosa para la salud, espera a que pasen las elecciones para otro “subidón” en el traslado de enfermos, las prótesis, etc.

El Consello de Contas le dice al señor Feijóo que se deje de cuentos. El Consello, dice don Alberto, es un reducto de bolcheviques y ahí estamos de nuevo en el debate ¿quién miente, mete la pata o mete la mano? ¿Benefició la Xunta a una empresa de la que su hermana en gerente?

Tal vez sería bueno reflexionar por qué entre las veintitantas candidaturas que se presentan en Galicia, ni una se ofrece, o postula, para pactar con los populares, lo que podría el PP hacerse mirar por qué nadie quiere ir con ellos.

Y alguien entiende cómo, con lo que aquí está cayendo, nuestros líderes (Rajoy, De Guindos, la Casa Real) se van de paseo con grandes empresarios animándolos a que inviertan en Marruecos, Panamá o el quinto pino, cuando tenían que ser al revés. ¿Es que no creen en su país, en sus nacionales?

¿No es para pensárselo que tras cuatro, cinco años, con duros recortes en Grecia, Portugal y España el paro aumentó al igual que la miseria y que el aumento de impuestos a las clases medias coincidió con la amnistía a los ricos que se han llevado a Suiza miles de millones?

¿Se puede confiar en un partido al que la justicia le riño hasta ocho veces por violar las normas electorales?

¿Es cierto que al candidato de la Xunta, por la derecha, le recibieron al bajar del avión el embajador de España en Argentina, el gelegado del gobierno gallego en la capital de aquel país y el secretario general de Emigración? ¡Y ellos hablaban de embajadores, viajes en “falcon”, derroche!

Necesitamos que nos rescaten ¡y pronto!

Este mes, por ejemplo y en domingo.

 

Que nos rescaten