CORALES EN FONSECA

|

Tercera jornada en la iglesia de los Jesuitas, transformada en sala de conciertos, correspondiente al “XX encuentro de música coral Fonseca” tutelado por la abnegación, conocimiento musical y tesón del original presentador Joaquín María García de Dios. Aforo completo para gozar de la cita. Una ausencia lamentable, por motivos de salud, e cargo del Coro de Cámara de La Coruña, suplida por la buen hacer y tesitura tímbrica de los otros colectivos participantes. Primero el Coro Ludus Tonalis, empastado, sonoro, redondo con música del Codex Calixtinus y otras páginas religiosas, derivadas de la polifonía medieval, estilo “a capella” del siglo XVI y del canto gregoriano. Encomiable actuación bajo la partitura de Rupert Twine. Destacar, entre los pasajes profanos ofrecidos, un turbador manisero “para cochero” y fuera de programa “Amarraditos” y convincente espiritual negro.
En la velada recoleta late historia universal de sonidos. Conocimientos enlazados desde la Grecia clásica. Herramientas para que el espíritu se encuentre a sí mismo. Dios está presente siempre, sea la rompedora Reforma protestante o la firmísima Contrareforma católica. Conductos variados: motete, madrigal, barroco, cantatas, canciones, recitativos, arias. Oratorios y liturgia. Sabiduría silenciosa. Divulgación generalizada.
Cerró el encuentro un espléndido, brillantísimo y colorista Coro Gaos, dirigido por un inspirado y concienzudo Fernando Briones. Con “Himno a la Virgen” de B. Britter enlazó esa música que busca hablar con Dios, prosiguiendo con “Ubi caritas”, pieza que cantaban las primeras comunidades cristianas y hoy se repite en Jueves Santo, Maravilloso el “Leonardo Dreams”, de Whitacre, con la máquina de volar ideada por da Vinci, discurriendo por los aires como Ícaro sin alas de cera. Postdata para “María soliña”, de Paz Valverde y F. Briones, como recuerdo a la muchacha de Cangas que recorría la playa con su añoranza.

CORALES EN FONSECA