La Policía Local pone fin a la vigilancia del edificio de Vioño para evitar que los okupas vuelvan a instalarse

Las labores de tapiado de la obra se prolongarán durante esta semana | quintana
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La Policía Local levantó ayer el dispositivo de vigilancia permanente del edificio de Vioño que se encuentra en el cruce de las calles Revolución Francesa con Igualdad. Este inmueble, en realidad un esqueleto de una obra abandonada, llevaba semanas siendo el hogar de varios sujetos en riesgo de exclusión social, que habían llegado a construirse casetas en el primer piso empleando ladrillos sobrantes. Una ejecución subsidiaria del Ayuntamiento por motivos de seguridad, permitió tapiar el primer piso, pero las obras no concluirán hasta finales de esta semana. El entresuelo ya había sido tapiado por la propia empresa en una actuación anterior, puesto que no era la primera vez que este edificio sufría allanamientos, pero los sintecho se limitaban a trepar por el muro para llegar al primer piso, algo que ahora ya no podrán hacer.


Conviene señalar que la Policía Local no tuvo que realizar ningún desalojo, una actuación que habría sido competencia de la Policía Nacional, dado que se trata de una propiedad privada y no municipal, como fue el caso de la Comandancia de Obras, durante el mandato de la Marea Atlántica. Los municipales se limitaron a esperar que los sintecho salieran y simplemente les impidieron volver, de una manera muy parecida a como actúan las empresas privadas contra la okupación.


Para conseguirlo, los agentes estuvieron reuniendo información durante días de quienes eran los habitantes de esa obra abandonada, y llegaron a la conclusión de que solo tres sujetos dormían allí cada noche, dos de ellos extranjeros (albaneses) a los que se les unían de vez en cuando jóvenes magrebíes (cinco o seis, según fuentes de la Policía Nacional) que utilizaban ese lugar como “vivienda secundaria”.


Inseguridad

Son precisamente estos últimos los que más preocupan a los vecinos, por la inseguridad que generan al achacárseles los pequeños hurtos y robos con fuerza que proliferan desde el año pasado en el barrio de Os Mallos y los alrededores.


Estos jóvenes son los mismos que causaron problemas en A Falperra, de uno de cuyos edificios ocupados fueron desalojados por la Policía Nacional en noviembre. Varios de ellos viven actualmente en inmuebles abandonados en la calle Noia, de manera que no se quedarán sin techo, Algunos vecinos apuntan a que se trasladarán a la Sagrada Familia, donde también subsisten obras abandonadas. “Cuando los echamos de un sitio, van a otro. No solucionamos el problema, solo lo trasladamos de sitio”, señalan fuentes de la Policía Local.


En todo caso, los tres sintecho que han perdido su refugio en la obra no tendrán que dormir al raso: fueron trasladados a un hostal, como el resto de los sintecho de la ciudad por la pandemia.

La Policía Local pone fin a la vigilancia del edificio de Vioño para evitar que los okupas vuelvan a instalarse