“La pieza exige que la Orquesta Sinfónica esté a pleno pulmón”

buide acaba de doctorarse en la universidad de yale quintana
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Tras graduarse en Yale y hacer escala en Roma, el joven santiagués prepara el estreno de “Antiphones”, que se escuchará por primera vez en España. De la mano de una OSG en modo “colectivo”. Con todos los músicos apuntando hacia el mismo punto del Palacio de la Ópera.

 ¿Cuándo compuso la obra?

La compuse en 2008 mientras hacía el doctorado en Yale, donde se estrenó bajo la dirección de Farhad Hudiyev, un director de Kazajistán amigo mío. Como curiosidad, la pieza está dedicada a un profesor de la Universidad con el que tengo amistad, el arquitecto Peter Eisenman. Me interesa mucho su trabajo.

 ¿Qué es lo que busca con esta composición?

Es una obra no demasiado larga. No llega a los diez minutos y exige que la Sinfónica esté a pleno pulmón. El mismo título hace referencia a la intención de la pieza, que es la de usar diferentes grupos dentro de la misma orquesta. Es una relación de tipo antifonal, que responde a la tradición de la música veneciana, que segmenta varios grupos en diferentes espacios.

 Pero, en este caso, la orquesta estará dispuesta como acostumbra, ¿no?

Físicamente están todos juntos pero esta idea es el acicate. En este sentido, seguí la dirección de Elliott Carter, que falleció a los 103 años, y que siempre estuvo preocupado por escribir para grupos diálogos muy complicados entre diferentes instrumentos. Como una obra colectiva.

cada vez hay más opciones de componer   y cierta reconciliación con el público

 Esto supondrá un conocimiento importante de todo el conjunto orquestal, ¿no?

Hay que pisar con cautela y conocer bien la técnica. Es una pieza donde todo sucede muy rápido, el ritmo y las secciones pasan veloces. Son muchas las voces pero todas van hacia el mismo punto.

 Desde este trabajo en 2008 al momento actual, ¿Cómo ha evolucionado su trabajo?

He tenido la suerte de escribir varias obras orquestales y creo que en todo este tiempo he conseguido depurar la forma de escribir.

 ¿Cuáles son sus inquietudes en la actualidad?

Pasan por hacer obras en un solo movimiento, intento ser capaz de escribir composiciones de diez minutos donde no haya ninguna interrupción de la música.

 Viene de doctorarse en la Universidad de Yale. ¿Qué ocurrió en el concierto?

El concierto era de una de las diferentes cosas para conseguirlo y para eso, conté con una soprano de León y un grupo de músicos de la Universidad de Yale.

 ¿Cómo están las cosas para los jóvenes compositores?

Es un terreno muy complicado. Afortunadamente, cada vez hay más opciones y cierta reconciliación con el público. Antes se pensaba que la música contemporánea se hacía para élites pero ahora hay entendimiento.

 Algo en lo que ustedes tendrán parte de culpa, ¿no?

Sí, es gracias a nosotros pero también viene del interés de los programadores y del público en general.

 

“La pieza exige que la Orquesta Sinfónica esté a pleno pulmón”