El pulso entre Kiev y los prorrusos se salda con las primeras víctimas mortales

IZI17 IZIUM (UCRANIA), 15/04/2014. Varios soldados ucranianos se acercan a varios vehículos militares cerca de la ciudad de Izium, en el área de Kharkiv, Ucrania, hoy, martes 15 de abril del 2014. Los activistas prorrusos, que están o
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El pulso entre las autoridades de Kiev y las milicias prorrusas que se han sublevado contra el Gobierno central en el este de Ucrania se tornó ayer violento y algunas fuentes señalaron la existencia de las primeras víctimas mortales.
“Se acabaron los ultimátum. Los ultimátum son cosa de civiles. Esto es una operación militar. Unos 300 hombres armados actúan en el este de Ucrania. Los vamos a combatir porque son invasores extranjeros, bandidos y terroristas”, dijo el general Vasili Krútov, jefe de la operación antiterrorista lanzada ayer por Kiev.
Varios helicópteros aterrizaron en las inmediaciones del aeródromo de Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk, baluarte de la sublevación prorrusa. El objetivo de la operación protagonizada por fuerzas especiales ucranianas era liberar el aeródromo, bajo control rebelde desde hace varios días. Las milicias, que el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, tachó de “terroristas”, intentaron oponer resistencia, pero tuvieron que entregar el aeródromo y retirarse tras sufrir varias bajas.
“Sí, hay muertos”, aseguró un portavoz del Ministerio de Defensa, que añadió que en las filas del Ejército ucraniano no había bajas.
Los medios de comunicación rusos que citaban fuentes de las milicias prorrusas y de las fuerzas de autodefensa popular de la ciudad, informaron de entre 4 y 11 muertos entre los sublevados.
“En el aeródromo hay cuatro muertos y dos heridos entre las milicias (prorrusas). Los combates han cesado. Las milicias se han retirado”, dijo un portavoz de los sublevados. “Llevábamos cinco días aquí bloqueando el aeródromo. No teníamos ningún problema hasta que hoy fuimos a negociar. Entonces un avión de combate sobrevoló el campo y disparó una ráfaga de advertencia. Al sobrevolar el campo por segunda vez disparó contra los milicianos”, aseguró Serguéi, uno de los líderes de los insurgentes locales.
Turchínov había anunciado horas antes el comienzo de una operación antiterrorista en la región de Donetsk para “defender a los ciudadanos de Ucrania, frenar el terror y los intentos de desmembrar el país”.
“Estoy seguro de que pronto en Donetsk y en otras regiones ya no habrá terroristas, que acabarán sentados en el banquillo de los acusados, que es su lugar”, aseguró. Pese al revés sufrido, los prorrusos no se arredraron y varios centenares de civiles desarmados, entre los que figuraban mujeres y ancianos, bloquearon con sacos y neumáticos los acceso al aeródromo, mientras los insurgentes seguían controlando Kramatorsk.
“¡No pasarán!”, aseguró un activista, que tachó al Gobierno de Kiev de “junta golpista”.
Mientras, las milicias prorrusas se hicieron fuertes en la ciudad de Sláviansk, situada a unos 120 kilómetros de la capital de la región de Donetsk, donde decomisaron unos mil fusiles, un centenar de bazocas antitanque y 400 pistolas a la policía local, según las autoridades.
Los sublevados controlaban las sedes locales del Servicio de Seguridad de Ucrania y del Ministerio del Interior, y levantaron barricadas en las inmediaciones de esos edificios, en previsión de que la ciudad, donde todos los comercios estaban cerrados, fuese el próximo objetivo de la operación antiterrorista.
Tras la violenta operación en Kramatorsk, el presidente ruso, Vladimir Putin, llamó a la comunidad internacional a condenar el uso de la fuerza por parte de Kiev durante una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

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