Reportaje: Juan Luis Guerra vuelve a la ciudad para hacer vibrar a un público ansioso de bilirrubina

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Sus fans en A Coruña recordaban aquel concierto en agosto de 2008 en el que llenó el Coliseum e hizo mover las caderas durante aproximadamente dos horas. Juan Luis Guerra desembarcó ayer en la ciudad con su gira “Todo tiene su hora” y desplegó un arsenal de grandes éxitos y ritmos llegados del otro lado del charco.
Desde las primeras horas de la tarde pudieron verse en los alrededores del Coliseum grupos de seguidores de todas las edades y muchos empezaron los bailes cuando Guerra probó sonido en el recinto coruñés, sobre las 17.45 horas. Los más animados desplazaron incluso un altavoz para amenizar la espera en el aparcamiento a ritmo de merengues, bachatas y alguna que otra cerveza fresca. 
El músico dominicano regresó y lo hizo con su banda de siempre, los 4.40. Con su inconfundible gorra y un ritmo envidiable a sus 60 años, presentó temas de su último disco “Todo tiene su hora” –disco de Oro en España– como “Cookies & Cream” e hizo una defensa a ultranza de la mujer antes de interpretar  “Mi bendición”, dedicada a su esposa. 
El público se entregó desde el principio y muchos izaron banderas de numerosos países latinos, igual que ocurrió en el recital de Ricky Martin, el pasado 10 de junio. La más aplaudida, de nuevo, la de Venezuela.

Éxtasis con los clásicos
Viajando en guaguas y atravesando el Niágara en bicicleta, Guerra fue desgranando sus clásicos. “Ojalá que llueva café”, “Woman del Callao” o “Visa para un sueño” llevaron el éxtasis al foso y las gradas del auditorio coruñés.
También hubo momento para el romanticismo y las baladas, momento en el que muchos sacaron los móviles para ondearlos al son de “Burbujas de amor” y otros temas lentos.
Poco le hizo falta al autor para meterse al público en el bolsillo, pero también su banda conquistó a los presentes. Metales y percusión garantizaron el meneo de caderas cuando el cantante se ausentó del escenario y cedió el protagonismo durante unos minutos. 
Guerra, que actuó en A Coruña por primera vez en el año 1991, ha publicado hasta el momento 29 trabajos discográficos en los que combina estilos como merengue, bolero, salsa, rock and roll y góspel. Ayer ofreció un recital de algo más de dos horas en las que muchos aprovecharon para amortizar las clases de salsa aprendidas durante el invierno.
La actuación del artista dominicano forma parte de una auténtica apuesta del Ayuntamiento herculino por la música latina. Así, con Guerra, por las tablas del Coliseum habrán pasado en algo más de un año Marc Anthony, Ricky Martin, Carlos Vives y Shakira, entre otros. Además, el recinto de ExpoCoruña acogió hace unas semanas el concierto de Daddy Yankee y Juan Magán.
A Coruña está entregada a los ritmos bailables y ayer Juan Luis Guerra demostró que, por mucho reggeton que exista, solo él sabe hacer subir la bilirrubina. l

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