La lonja cumple nueve años de crecimiento

lo más llamativo del nuevo edificio fue su extenso frente que contacta el borde marítimo con la fachada destinada a los camiones de transporte.
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La nueva lonja de Linares Rivas cumple hoy nueve años desde que por primera vez se subastase pescado en sus instalaciones. Desde entonces, el Muro no ha dejado de crecer tanto en volumen de operaciones como en facturación, aunque es cierto que no al mismo ritmo.

Tras cinco años continuados de pérdidas, 2003 se cerraba con 16.263toneladas de pescado vendidas y un año después, tras solo diez meses de autogestión del sector, se consiguió subir a 20.453. Al ejercicio siguiente, 2005, ya eran 24.093 las toneladas que movía la lonja. Su presidente, Severino Ares, atribuye la buena evolución de estos años precisamente a que sean los propios armadores los que organicen las ventas.

“En el consejo de administración las demandas son de nuestros compañeros así que la toma de decisiones es rápida y ágil”, destaca el que también es representante de la flota de Gran Sol. En este sentido recuerda que, al contrario de una empresa privada, su objetivo principal no es tanto el aumentar los ingresos sino mejorar el servicio para atraer a cuanto más armadores, mejor. “Somos una sociedad anónima porque nos teníamos que llamar así, pero no tenemos ánimo de lucro, sino de aumentar la calidad”, afirma Ares, que hoy más que nunca está centrado en fidelizar los clientes debido a la disminución de la flota.

 

progreso

El gran salto en los resultados llegó en 2009 cuanto se consiguieron mover 37.283 toneladas de pescado, 10.244 más que el año anterior. Hoy ya está en las 40.701 y A Coruña ha conseguido situarse como el principal puerto de España en descargas de pescado fresco.

A lo largo de estos ejercicios también han cambiado las principales especies del Muro. Cayeron de los primeros puestos debido a los topes de capturas productos como la merluza, el jurel o la bacaladilla (lirio), que pasó del segundo al quinto lugar en ocho años. Ahora las protagonistas son especies que antes ni aparecían en la lista de los más vendidos como la boga o la castañeta (palometa).

La lonja ya se había inaugurado en julio de 2003 por el que hoy es el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que en aquel entonces era conselleiro de Política Territorial. Le acompañaban el secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco, y el mismo presidente de Puertos del Estado que hoy en día, José Llorca. Guillermo Grandío era el presidente de la Autoridad Portuaria, precisamente la que había gestionado hasta entonces el mercado. Siete meses después la Lonja de La Coruña SA se convierte en la primera de todas las radas estatales dirigida por el propio sector.

Las obras, que comenzaron en 2000, costaron casi 23 millones de euros con los que se logró un edificio puntero–diseñado por César Portela–: 33.000 metros cuadrados, 400 de ellos para la preparación y exposición del pescado en salas con un sistema de refrigeración que conserva el producto a cuatro grados y con doce áreas de servicio.

Además, se anunciaba la posibilidad de realizar subastas informatizadas, algo que a día de hoy sigue sin realizarse. Y es que también ha habido carencias a subsanar por la directiva como la fábrica de hielo, la adaptación de las básculas a la normativa europea y la instalación del sistema de cámaras de seguridad en el interior. Pese a todo, el balance de estos años para su presidente es muy positivo: “Es nuestra carta de acreditación del puerto y también de la ciudad”.

 

La lonja cumple nueve años de crecimiento