El pintado con pistola: ventajas de una técnica rápida y muy cómoda

Pistolas para pintar
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Las pistolas para pintar son una magnífica herramienta en cualquier trabajo de pintura. El empleo de estas pistolas supone una labor no demasiado complicada y que se puede dominar en poco tiempo. Su buen uso permitirá precisamente disfrutar de unos acabados con una calidad profesional.

Estas pistolas para pintar están especialmente diseñadas para cualquier tipo de superficie. Se pueden emplear para las paredes del hogar, muebles o cualquier tipo de desempeño. Suelen funcionar a partir de una turbina de aire caliente que produce muy poca niebla a la hora de pintar.

Hay ciertos trabajos en donde las pistolas para pintar resultan muy prácticas. Suelen ser trabajos sencillos en los que no haya que utilizar mucha pintura. Estos podrían ser los casos de pintar una valla del jardín, una puerta, algún mueble, una pared pequeña, etc.

Cuando se utiliza una pistola de pintar se puede aplicar pintura, esmaltes, barnices o lasures (tratamiento para cuidar y proteger la madera). Una aplicación que, además, se podrá llevar a cabo de forma rápida y cómoda. De ahí que el esfuerzo sea mucho menor que si se pintara con brocha o rodillo.

Partes principales de una pistola para pintar

Tal y como podemos ver en Spraymaq, las pistolas para pintar están compuestas principalmente por tres partes:

Depósito: lugar donde se concentra el producto a aplicar (de entre 0,5 y 2 litros aproximadamente)

Regulador del caudal: botón o llave para regular la cantidad de pintura, barniz o esmalte que se desea disparar

Boquilla: lugar por donde se expulsa la pintura (por lo general, cada pistola viene con una serie de boquillas de diferentes tamaños)

Tal y como puede verse, los depósitos de las pistolas para pintar no son muy grandes. De ahí que esta herramienta está especialmente indicada para trabajos sencillos. Sería un tanto molesto tener que estar continuamente llenando el depósito si se tratara de un trabajo a gran escala.

Las diferentes boquillas de las pistolas para pintar se adaptan al tipo de producto a emplear. Es decir, hay boquillas especialmente indicadas para pintura, otras para

esmalte, barnices, etc.

Principales ventajas del uso de las pistolas para pintar

Dos son las grandes ventajas a la hora de decidirse a pintar con pistola: ahorrar tiempo de trabajo y emplear menos esfuerzo. Dos aspectos que desembocan, entre otras cosas, en un menor coste de trabajo. Por lo que resulta evidente que los profesionales, al trabajar con pistola, pueden ajustar mucho mejor el presupuesto en sus trabajos.

Pero existe otra ventaja importante a la hora de utilizar las pistolas para pintar: la calidad de los acabados. Si se ejecuta un buen trabajo, la pistola consigue brindar mejores acabados. Sobre todo si se compara con el rodillo, ya que este último puede dejar más partes desiguales.

No obstante, hay que tener siempre en cuenta que los trabajos de pintar con pistola no son sencillos para cualquier principiante. Hay que calcular muy bien la proporción de agua que necesitará la pintura, tal vez los acabados no sean del todo perfectos, no habrá tanta rapidez a la hora de pintar, etc.

Consejos a la hora de pintar con pistola

Todos los fabricantes recomiendan antes del uso de la pistola para pintar hacer previamente unas pruebas en una tabla o un cartón. Estas pruebas servirán no solo para saber elegir la boquilla más adecuada, sino también para familiarizarse con el manejo de esta herramienta.

Para el empleo de la pistola para pintar es muy recomendable usar mascarilla, guantes e incluso gafas. Es muy probable, sobre todo si se trabaja en el interior, que al disparar la pintura pueda salpicar a los ojos. De ahí que haya que protegerse un poco.

Al mismo tiempo, la aplicación de la pintura se llevará a cabo de la misma manera que si se tratase de un rodillo. Es decir, hay que aplicar primero de forma horizontal para pasar luego a la aplicación vertical. Y todo ello mediante una serie de pasadas regulares para cubrir bien la superficie.

Conclusión

En España no resulta aún demasiado habitual pintar con pistola el interior de viviendas y/o locales comerciales. Sin embargo, es una práctica que en los últimos años está adquiriendo un mayor protagonismo.

Son los propios profesionales los que aconsejan a los clientes el pintado con pistola, ya que se consiguen mejores resultados con menor esfuerzo. Además, el cliente disfrutará de unos acabados más profesionales con mayor rapidez, sin tantas molestias y, posiblemente, a mejor precio.

En pisos vacíos o semi vacíos y en locales comerciales suelen ser tal vez los mejores lugares para el empleo del pintado con pistola.

Pero todo esto siempre y cuando sea un pintor que sepa utilizar con precisión esta herramienta. En caso contrario, lo mejor será volver al método tradicional del rodillo y la brocha.

El pintado con pistola: ventajas de una técnica rápida y muy cómoda