El Ayuntamiento fomentará el “cohousing” en la Ciudad Vieja

Los edificios del casco histórico son muy pequeños como para mantener comunidades viables | quintana
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El Ayuntamiento se plantea promover el “cohousing” en la Ciudad Vieja “a corto plazo” como una forma de facilitar la convivencia intergeneracional en uno de los barrios con una población más envejecida de la ciudad. Así figura en el plan de revitalización del casco histórico, que fue redactado durante el mandato de la Marea Atlántica y modificado por el actual Gobierno. El documento señala que muchos mayores viven solos pero también esperan que mejore la vida de la población residente con menos recursos.

El concepto de “cohousing” o vivienda colaborativa surgió en el norte de Europa a principios de los 60. Se trata de una fórmula de convivencia en la que los vecinos gestionan el edificio en una especie de cooperativa en la que se organizan y se reparten todas las tareas, lo que es especialmente beneficioso para la Tercera Edad.

En el último cómputo, en 2019, se registraron más de 2.800 habitantes y en el casco histórico existen 1.845 viviendas familiares, la mayoría de primera ocupación, y muchas de ellas necesitadas de mejoras. Los estudios efectuados señalan a la Ciudad Vieja como el barrio con más pisos vacíos: mientras que la media de la ciudad, es de 12,20%, en el casco histórico es de 34,7%.

Atraer población

Fijar y atraer nuevos pobladores es uno de los desafíos a los que se enfrenta el Gobierno de Inés Rey, y que repercuten directamente en otros problemas, como el estado en el que se encuentran los inmuebles, o la actividad comercial en las calles. Por supuesto, el envejecimiento de la población es un problema, pero a él se enfrentan prácticamente todos los barrios del municipio, con excepciones como Novo Mesoiro.

Pero en los últimos diez años, la población en la Ciudad Vieja rejuveneció, si bien levemente (-1,15% según los estudios municipales). Aún así, la proporción es de 10 a uno a favor de los mayores de 65 años con respecto a los menores de 20. Y tienen el problema añadido de la accesibilidad en edificios viejos, muchos de ellos sin ascensor ni posibilidad de instalarlo, en comunidades muy pequeñas como para afrontar este gasto, puesto que la mayor parte de los edificios tienen solo dos o tres alturas y muchos están vacíos.

Por eso, el aumento de las tasas a los pisos sin alquilar forma parte de la política del Gobierno de Inés Rey para fomentar el acceso a la vivienda. El Ayuntamiento también considera fundamental frenar el incremento del precio del alquiler en la ciudad. Para ello, espera modificar la normativa de Conservación y Rehabilitación de Inmuebles y pretende introducir la fórmula de cesión de uso para alquiler social

El Ayuntamiento fomentará el “cohousing” en la Ciudad Vieja