El banco malo aún es dueño de seis solares de uso residencial en la ciudad

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La liquidación de propiedades en A Coruña y su entorno realizada por los bancos y cajas de ahorro hace unos años para evitar que sus activos inmobiliarios fueran a parar a la cartera de la Sareb no obtuvo todo el éxito pretendido. Pese a que el más conocido como banco malo ya no oferta pisos ni casas en el área metropolitana, sí es dueño de seis solares de uso residencial en la ciudad. En plena reactivación del mercado de la construcción, los promotores no descartan tener que recurrir a esos terrenos para levantar viviendas en el municipio.
Años después de su creación, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) todavía cuenta con varias propiedades coruñesas en su haber. Si bien es cierto que las pocas casas que llegaron a ser traspasadas se han ido vendiendo, la falta de crédito y, por consiguiente, de interesados ha permitido que a estas alturas hasta seis solares de uso residencial estén en poder del banco malo.
En su página web publicita una superficie de 3.699,46 metros cuadrados dividido en seis fincas, cuya edificabilidad total es de 21.315,73 metros cuadrados.
La última incorporación a la cartera del organismo ha sido un solar ubicado en la avenida de la Universidad. En concreto, sus 2.939,46 metros cuadrados ocupan una gran área en el sector S-7 del recinto ferial de A Coruña. El terreno “de uso residencial para promoción plurifamiliar libre” está pegado a dos edificios de reciente construcción en un espacio que en su día perteneció a Caixa Galicia. De uno de ellos se puede ver el esqueleto.
La propiedad tiene adscrito un permiso de edificabilidad de 17.974,68 metros cuadrados.
Al margen de este activo de posible compra, el Sareb también controla el número 14 de la calle de Pedroso y los solares correspondientes a la números 33 y 34 de Xubias de Arriba.
Pese a que en algunos casos incluso hay otros inmuebles en el lugar, la institución publicita sus activos en el número 48 de Adelaida Muro, el 42 de la calle de Vereda del Polvorín y el 48 de Ángel Rebollo.
En este último caso hace hincapié en que está preparado para una “posible promoción de cuatro viviendas y un local”. Incluso llega a puntualizar que a pisos se dedicarían 228 metros cuadrados, mientras que otros 40 serían para el establecimiento comercial. Esta disponibilidad de suelo contrasta con la situación a la que se enfrentan los promotores inmobiliarios coruñeses en la actualidad, en la que se empiezan a reactivar el crédito, el interés por adquirir pisos en propiedad y, por tanto, las obras.

analizar caso por caso
El secretario general de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco), Juan José Yáñez, resaltó en su momento que la ciudad carece de suelo urbanizado para construir de forma inmediata. Por ello, al colectivo estas fincas le “podrían interesar siempre que sean de licencia directa”. Puntualiza que el hecho de que estén consideradas como edificables no implica que el proyecto de urbanización esté completo.
“Habrá que ver en qué condiciones están”, subraya, si bien en el caso de poder actuar de forma inmediata se podrían estudiar acuerdos con la Sareb.

El banco malo aún es dueño de seis solares de uso residencial en la ciudad