Solo cuarenta locales se suman a la iniciativa de instalar terrazas sobre una tarima en la calzada

Las amplias terrazas ganadas al tránsito rodado permiten disponer de mesas en el exterior a nuevos locales | pedro pugi
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Una de las medidas que ha adoptado el Ayuntamiento recientemente en el sector de la hostelería es permitir que se invada la calzada para poder ampliar las terrazas. Sin embargo, muy pocos establecimientos se han acogido a esta medida y el Ayuntamiento  ha recibido solo cuarenta solicitudes de permisos de ocupación de la vía pública, lo que se puede considerar una tibia respuesta teniendo en cuenta que e A Coruña hay 3,27 bares por cada mil habitantes. La asociación provincial de hosteleros opina que existen dos razones para ello: la primera, el coste de la instalación, puesto que es necesario colocar una tarima al mismo nivel de la acera. El segundo, la incertidumbre general ante un posible rebrote del coronavirus, o incluso una vuelta al confinamiento.  

Estas terrazas permiten ganar cuatro o incluso seis mesas, dependiendo del establecimiento. El presidente de la asociación,  Héctor Cañete, reconoció que solo están funcionando “en algunos casos”. Hay que tener en cuenta que solo se pueden instalar por un plazo de tres meses y que suponen una inversión que es necesario amortizar. “Hay que montar la tarima, acondicionarla... Pero los que la han montado están muy contentos”, asegura Cañete. Algunas de ellas se han esforzado por dejarlas lo mejor posible, decorándolas con plantas, para tratar de crear un verdadero oasis urbano que sirva de reclamo a sus clientes. “En algunos casos, quedó muy curiosito”, sostiene el presidente de los hosteleros.

En cuanto hasta qué punto compensa, todo depende de las circunstancias. Si el local no tenía terraza, y se encuentra en una esquina con una buena localización, supone una ayuda. De momento, los que se han lanzado y aprovechado la oportunidad, por muy poco que sean, se muestran contentos. “Pero hay que invertir algo de dinero y la situación está fea”, objetó. Otra cosa sería, insinúa Cañete, si el plazo se prolongara más allá de los tres meses previstos en un principio 

Amortización 
En opinión de Cañete, los hosteleros podría animarse a adoptar esta medida si el Ayuntamiento les garantizara que el próximo año podrían volver a instalar la tarima en la calzada. “Entonces sería más fácil amortizar el gasto, a lo largo de varios años, aunque siempre esté el trabajo de la instalación”, apunta. Hay que decir que, en algún caso, grandes empresas como Coca-Cola han colaborado con pequeños negocios y entregado el material para levantar las terrazas. Ahora que el tiempo ha mejorado, cada vez resulta más apetecible, pero la amenaza del coronavirus es otra incógnita con la que tienen que lidiar los hosteleros en una temporada floja. 

El rebrote en A Mariña lucense, y ahora, el mucho más cercano de Betanzos, es un recordatorio constante de que en cualquier momento se puede decretar una cuarentena.

Advertencias 
A ese respecto, conviene recordar que el día 8 de este mes, la alcaldesa, Inés Rey, amenazó con sancionar a toda persona que no cumpla con las medidas impuestas para evitar la propagación el coronavirus: “No demonizo el ocio, pero sí pido responsabilidad  a las personas que quieran salir y pasárselo bien”. 

La Alcaldía ha hecho públicos varias veces esta clase de mensajes, en un esfuerzo por concienciar y advertir a la población. Al mismo tiempo, han tomado otras medidas para ayudar a la hostelería, como ampliar el espacio de las terrazas e incluso cerrar al tráfico rodado algunas calles.

Solo cuarenta locales se suman a la iniciativa de instalar terrazas sobre una tarima en la calzada