El vivero empresarial del Papagayo echará a andar a principios del año que viene

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El Ayuntamiento inaugurará a principios de año el vivero de empresas del boulevard del Papagayo. Aunque las obras tenían un plazo máximo de ejecución fijado para el 31 de diciembre, desde María Pita confirman que la reforma está prácticamente acabada con todos los permisos y certificados en orden: “Está todo correcto”. Así es que el proyecto concebido por el anterior gobierno será realidad en 2016 cuando el espacio dé cabida a 24 firmas cortadas por el mismo patrón, el de la innovación. 
Los trabajos, que fueron adjudicados a la compañía Terrauga Proyectos y Obras, supusieron un coste de más de 655.000 euros, de los que el Ayuntamiento asumió el 20%. El 80% restante se financió con fondos europeos. La empresa rehabilitó un espacio de 1.000 metros cuadrados con siete áreas diferenciadas. En cada una de ellas, se atenderá a los emprendedores de forma personalizada. Desde el estudio Díaz & Díaz Arquitectos, encargados de diseñar el proyecto, definen el resultado como versátil, innovador y tecnológico, que responde a la necesidad de servir de encuentro a emprendedores, empresas y profesionales: “El centro se concibe como un único espacio abierto y diáfano”, explican en su página web. 
Es por eso que trataron de inyectarle flexibilidad, multifuncionalidad y coworking, al ser los “conceptos fundamentales” que pide el lugar. Entre lo planeado por los anteriores, está la idea de dedicarle uno de los apartados a lo digital. Bajo el nombre de “nube”, la anterior concejala de Empleo, Luisa Cid, proyectó un vivero virtual al que podrán acceder desde cualquier dispositivo y las 24 horas del día. El PP lo presentó en su momento dividido en zonas como “Idea”, para los que desean analizar la viabilidad de su plan; “Emprende”, para los emprendedores que precisan asesoramiento; “Crece”, donde los empresarios podrán consolidar su proyecto o aumentar el volumen de negocio; “Conecta” para el networking; “Brain”, un área que interconectará los espacios, e “I-Box”, que tendrá las funciones de almacén para los usuarios del centro. 
Para su puesta en escena, el estudio coruñés eligió un pavimento continuo y la ausencia de falso techo con el que darle esa unidad que se buscaba al espacio. Sobre el suelo solamente hay mesas, papeleras y asientos, todos movibles. Los elementos fijos para almacenamiento son una estantería de arriba a abajo, rodeando el habitáculo, y unos muebles colgados, situados sobre las áreas de trabajo. 
En su parte inferior, van colocados LED para iluminación y unas canaletas con todo el cableado necesario para dar servicio a las mesas, con sistemas enrollables y extensibles, que permiten la multiconexión y la desconexión total. No hay ninguna toma fija de suelo que impida el movimiento del mobiliario y sí cajoneras con ruedas para que los emprendedores puedan dejar allí su material privado. 
Por otra parte, desde la plaza del Papagayo, se verá la fachada del vivero. Y es que el uso de vinilos diseñados para este efecto permitirá usarla como “fachada-anuncio” de lo que habrá dentro, explican los expertos .

El vivero empresarial del Papagayo echará a andar a principios del año que viene