La vicepresidenta insiste en que no se puede convocar una consulta en Cataluña

Lluís Soler, Marta Pascal y Carles Puigdemont participan en un acto del PdeCat
|

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmóayer que está dispuesta a dialogar sobre 45 de los 46 demandas que formuló el mes de abril el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al Ejecutivo español, rechazando así cualquier posible negociación sobre el punto más polémico: el referéndum.
“El punto 46 no forma parte del mandato democrático ni de la CUP ni del Gobierno de la nación. Lo que somos los españoles lo decidimos el conjunto de los españoles”, manifestó en un acto del PP en Barcelona, donde se reunió la ponencia del congreso de los populares de febrero que abordará los temas económicos y territoriales.
Así, la tesis de la vicepresidenta es que la soberanía es nacional, por lo que el Gobierno no tiene ni tan siquiera la posibilidad de abordar un referéndum así, y para destacarlo eligió citar a la CUP, que son los socios del presidente Puigdemont en Cataluña y esta semana fueron protagonistas porque sus diputados quemaron fotos del rey.
La vicepresidenta remató su rechazo al referéndum son esta comparación: “Si en una comunidad de vecinos los del sexto deciden solos, lo que estará fenomenal es el ascensor y lo que menos el portal. Si decidimos todos, tendremos un buen ascensor y buen portal”.
En su tercera visita pública a Barcelona en menos de un mes, la vicepresidenta mantuvo su oferta de diálogo al Govern y su recordatorio de que el Gobierno central estará muy pendiente de esta comunidad: “El Estado va estar aquí y hablará con las instituciones catalanas”.

los puntos de la lista
Tras asegurar que el Gobierno abordará 45 de los 46 puntos de la lista de Puigdemont, Santamaría explicó que incluso su Ejecutivo buscará soluciones para “temas que son importantes y que no están en el listado”, y citó las universidades, la cultura o las inversiones en I+D+I.
También avisó de que la Generalitat no el único interlocutor de los catalanes, ya que el Gobierno también está en Cataluña: “Somos Gobierno de España pero somos también Gobierno en Cataluña y de los catalanes, nos han votado y mucho. Somos también sus representantes”.
La vicepresidenta viajó a Cataluña un día después de que la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, declarara ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, y aunque no la citó directamente, sí reivindicó que la ley es un producto del pueblo que le protege contra los “malos gobernantes”.
“En un Estado democrático y de derecho, la democracia y el derecho son la cara y la cruz de la misma moneda de la convivencia. Nadie puede pensar que su palabra y voluntad está por encima de la de cualquier otro español”, resumió Santamaría.
Así, en plenas expectativas sobre si la oferta de diálogo del Gobierno a la Generalitat se concretará en alguna reunión, pidió que se entienda la política como el arte de buscar soluciones.

La vicepresidenta insiste en que no se puede convocar una consulta en Cataluña