Este verano es el más lluvioso en la ciudad desde que existen registros

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No están desencaminados los coruñeses que juran que no recuerdan un verano tan malo como el que termina mañana; al menos en lo que a precipitaciones se refiere. Tampoco en los registros de la estación meteorológica del dique de abrigo hay datos de una temporada tan lluviosa –hay que tener en cuenta que los más antiguos con los parámetros de lluvia desglosados son de 2008–, lo que confirma con cifras la sensación general de que los paraguas se han lucido mucho más que los trajes de baño.
Desde el 21 de junio han caído en la ciudad 155,6 litros de agua por metro cuadrado, multiplicando por más de 12 la cantidad de lluvia recogida en el mismo período del año pasado, el más seco de los últimos siete, en el que cayeron 12,4 litros por metro cuadrado.
Hay que remontarse a 2008 para encontrar la cifra más cercana a la de este año: 93,6 litros por metro cuadrado concentrados principalmente en el mes de agosto. Para lamento de quienes disfrutan del sol, este mes y el de julio son los que acumulan más cantidad de lluvia verano tras verano y los que suman más días de nubes negras y precipitaciones, aunque sean discontinuas.
Esa ha sido la tendencia de este verano, en el que se han cuantificado 31 días con un mínimo de lluvia acumulada, repartidos casi equitativamente en los últimos cuatro meses. El dato afianza la posición de 2014 como cabeza del ránking de estíos nefastos en lo meteorológico. No ha habido otro con tantas jornadas de chubascos en los últimos siete años.
Para más de uno era de prever, visto que en el inicio de la estación, el 21 de junio, se registró la mayor cantidad de lluvia de la temporada (24 litros por metro cuadrado). Un comienzo que no podía augurar más que agua.
Aunque las previsiones de MeteoGalicia apuntan a que el verano acabará mejor de lo que comenzó, no hay excesivos indicios que permitan creer que lo que está por venir, en lo que al tiempo se refiere, será más amable.

ciclogénesis
La predicción del servicio gallego de meteorología indican que los coruñeses pueden dejar la gabardina en casa durante la próxima semana. Desde hoy mismo, las nubes se irán disipando hasta que el miércoles, con el otoño recién estrenado, brille en sol y los termómetros marquen 24 grados. El ascenso de las temperaturas, progresivo, alcanzará los 26 el viernes, y se mantendrá en torno a los 25 hasta el final de la semana, para salvar lo que queda de mes y que se pueda mantener la teoría de que el septiembre en A Coruña viene bueno.
A partir de ahí, sin previsiones pormenorizadas, las agencias meteorológicas –tanto nacionales como internacionales– auguran grandes temporales y más lluvia de lo habitual.
Según sus cálculos, los meses de noviembre y diciembre traerán numerosas ciclogénesis explosivas, que descargarán más agua que en años anteriores y podrían provocar tantos daños materiales como los que se produjeron el último invierno en diferentes puntos de la ciudad.

Este verano es el más lluvioso en la ciudad desde que existen registros