La tímida llegada de las lluvias y de las bajas temperaturas alivian la tarea de los servicios antiincen

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 La lluvia de las últimas horas sobre el parque natural de As Fragas do Eume alivió la labor de extinción del fuego iniciado el pasado sábado y que pudo ser extinguido ayer. La fina y escasa lluvia añadida a la brusca bajada de temperatura de las últimas horas ayudó mucho a enfriar el suelo quemado y apagar el humo en algunos puntos que los brigadistas consideraban “calientes”. La Consellería de Medio Rural mantenía ayer el operativo de extinción en esa zona, que incluye parte de los municipios coruñeses de A Capela y Monfero, y que quemó unas 750 hectáreas de terreno, de las cuales una 500 hectáreas de zona arbolada. Un helicóptero de la Guardia Civil sobrevolaba el parque natural para evaluar los daños desde el aire y las autoridades judiciales iniciaron una investigación sobre la autoría, a cargo del Juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol. El mismo juzgado envió a prisión a dos detenidos el pasado domingo en Neda como autores de un supuesto delito contra el medio ambiente. Una patrulla de la Guardia Civil sorprendió a ambos, de 55 y 61 años, a media tarde del domingo en el monte de San Antonio con tres piñas y tres mecheros. Los dos detenidos, residentes en la zona, admitieron haber prendido fuego en el monte. Por otra parte, la Plataforma en Defensa das Fragas do Eume, que integran las asociaciones ecologistas Adega y Verdegaia, la Sociedad gallega de Historia Natural y otros colectivos culturales de la comarca ferrolana como Fuco Buxán, pidieron ayer a la Xunta que adopte medidas urgentes para “minimizar” los efectos del incendio evitando el arrastre de cenizas al río Eume. También reclamaron una “investigación exhaustiva” por parte de la Xunta, un plan de regeneración para la zona afectada y el incremento de los recursos del parque, con la recuperación del puesto de vigilancia.

La tímida llegada de las lluvias y de las bajas temperaturas alivian la tarea de los servicios antiincen