Las modas comerciales y un éxito efímero que se las llevó por delante

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Ahora lo que se lleva es lavar la ropa sucia en público... y en lavadoras de prepago. La de hacer la colada en lavanderías al más puro estilo norteamericano es la nueva moda en A Coruña, donde en cuestión de unas semanas han aparecido más de una decena de establecimientos de este tipo.
Las series y las películas que se producen al otro lado del charco acostumbran a conquistar el cerebro de algunos empresarios y los que no vieron venir el negocio se suman al carro a través de la copia. Así es como cada cierto tiempo inundan la ciudad comercios dedicados a un solo servicio o producto y a un público determinado. Pero esa tendencia a la no diferenciación provoca que muchos firmen su sentencia de muerte en el momento en el que abren sus puertas.
Primero fueron los chinos e inmediatamente después los yogures helados tomaron los paladares de los coruñeses. Cuando el público se cansó de tanto dulce, estos puestos pasaron a ser sustituidos en la prioridad ciudadana por los Compro Oro y otros locales de empeño. Más tarde llegó la venta de cigarrillos electrónicos... y ahora lo que toca es ir a casi cualquier barrio o, incluso, a algún centro comercial para  poner una macrolavadora por mucho menos de lo que cuesta en casa.
Sin embargo, los comerciantes auguran un futuro más bien fugaz para estas últimas apuestas empresariales. Si el bajón tras el éxito inicial ya ha permitido ver algunos carteles de Se Alquila o Se vende en bajos que antes ocupaban los bazares asiáticos, todo puede ocurrir.

la “selección natural”
Casi todos los vendedores de tabaco digital se esfumaron, mientras que varios Compro Oro tuvieron que cerrar a medida que se agotaban las reservas de los joyeros de los coruñeses. “Son nichos de mercado que se encuentra uno y los demás le siguen pero estos negocios son efímeros”, explica el presidente de la Federación Unión de Comercio Coruñesa, Adolfo López.
Habla de la “selección natural” entre los que arriesgan y avisa de que “generalmente funcionan una temporada y después solo queda el que es bueno”.
Desde su punto de vista estas modas “han existido toda la vida” pero la cultura globalizada las ha hecho más constantes y visibles.  Es más, López asegura que a A Coruña “llegan tarde y ya suelen venir del Mediterráneo”.
“Hace muchos años se pusieron de moda los cafés de estilo antiguo y ahora están las pizzas al corte”, ejemplifica. El sector al que representa es consciente de que este tipo de propuestas durarán poco pero las recibe con optimismo porque todo movimiento es importante y sabe que si se marchan ahora “hay una rotación muy fuerte de locales”.

Las modas comerciales y un éxito efímero que se las llevó por delante

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