Pedro Llinares | “Cuanto más docente llegue a ser un hospital, mejor se va a hacer la asistencia”

El médico emérito y antiguo jefe de Enfermedades Infecciosas del Chuac, Pedro Llinares | Quintana
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A algunas personas los reconocimientos le llegan pronto, a otros tarde, y a algunos en el momento justo. Es el caso del doctor Pedro Llinares, que fuera jefe de Enfermedades Infecciosas del Chuac durante muchos años, al que tras su jubilación le llega el reconocimiento como médico emérito, lo que le permite reincorporarse.

¿Cómo recibe uno la noticia de convertirse en emérito?
Yo la recibí con bastante alegría. Es un reconocimiento, por decirlo así, que hace el Sergas en función del tiempo trabajado, de lo que hayamos podido aportar... en función de muchas facetas. Evidentemente, hay muchísimos médicos merecedores de esto, pero el hospital de Coruña me hizo esta propuesta y les estoy muy agradecido. El nombramiento de emérito conlleva la posibilidad de una ligación de nuevo al hospital, por lo que me reincorporo, aunque para una labor más bien de consultoría y asesoría.

¿Ya se había reincorporado temporalmente antes del nombramiento debido a la pandemia? 
No tiene nada que ver, pero sí. Con el estado de alarma se permitió a los médicos jubilados poderlos recontratar para labores contra el Covid. El hospital sabía que yo estaba interesado, tuve la opción de incorporarme, durante los meses del estado de alarma.  Es muy gratificante poder ayudar.

¿Después de tantos años dedicado a la vida hospitalaria, alguna vez esperó ver una situación como la que estamos viviendo? 
La verdad es que siempre hemos tenido amenazas que luego quedaron en nada. La situación comparable, no más parecida, pero que fue en su momento motivo de alarma mundial, fue cuando apareció el VIH. No sé sabía bien a qué grupo de pacientes afectaba y como se trataba, después se fue limitando a un grupo de pacientes y, con el tiempo, fue evolucionando hasta ser, hoy en día, una enfermedad tratable, por decirlo así. Pero fue lo más parecido. Después hemos tenido amenazas, el propio coronavirus hace unos años estuvo en Asia, estuvimos preocupados por si venía, pero se quedó allí. O el ébola. Pero nunca cuajaron, se limitaron a donde aparecieron, pero nunca una pandemia de estas características. 

Echando un vistazo a su curriculum, hay una parte importante dedicada a la docencia hospitalaria, ¿Cómo de importante es este aspecto?
Es un aspecto muy importante y siempre me ha gustado mucho, aunque no he estado ligado directamente a la Universidad, porque no me coincidió en su momento. Un hospital docente es fundamental, y cuanto más docente sea el hospital, mejor se va a hacer la asistencia. Fue un campo que siempre me atrajo mucho. 

Me comenta que ahora vuelve para una labor más bien de asesoría, ¿pero echa de menos alguna de las facetas a las que se ha dedicado en el pasado? 
Yo creo que no. He sido un hombre bastante afortunado. Soy internista, en el año 90 me vine a A Coruña, a crear la unidad de Enfermedades Infecciosas, que esa especialidad como tal no existía. Desde el momento que vine aquí y me dediqué al mundo de la infección, que me parece apasionante, me he sentido muy satisfecho de lo que hacía, del trabajo que pudimos desarrollar... Fue muy bonito, he conocido gente magnífica, este hospital ha sido como mi segunda casa. Que ahora, en una etapa más mayor, me surja de nuevo esta oportunidad... hay gente que me dice que me llega tarde, pero yo creo que no, me llega en el momento que me tenía que llegar, y me siento muy feliz.

Y mirando al futuro, ¿se ve en ese mundo de la docencia del que me hablaba? 
Pues la verdad es que no lo sé. Mi cabeza está centrada en ver que podemos hacer en el tema del Covid. Dentro de mi proyecto quiero desarrollar un modelo de utilización de antibióticos. Mi idea es, cuando se empiece a controlar el Covid, diseñar un modelo de optimización de antimicrobianos en Atención Primaria.

Pedro Llinares | “Cuanto más docente llegue a ser un hospital, mejor se va a hacer la asistencia”