La zaga condena de nuevo al Depor

Photo ©2019 23/Lagencia Grosby EXCLUSIVE Real Madrid's James Rodriez's girlfriend, model Shanon de Lima, attends Real Madrid vs Valladolid match on August 24th 2019
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El Depor es una coladera. Ayer volvió a demostrar que, hasta que no aprenda a defender, hasta que no sea contundente, no podrá soñar con ganar partidos ante los equipos con más pegada del campeonato. Mejoró prestaciones con respecto a Huesca, pero evidenció los mismos problemas en la retaguardia.

El encuentro comenzó con dos errores, uno por equipo. Se equivocó el Rayo cediendo un córner y, a saque del mismo, erró el Depor al no acertar a cortar una contra que pudo significar un tanto del rival con el choque naciendo. Así empezaba el envite en Vallecas.

A los seis minutos el equipo coruñes se aprovechaba de un nuevo fallo, esta vez del portero, pero no se puede negar la maestría de Aketxe, que marcaba el 0-1. Lanzaba desde muy lejos, a muchos metros de la frontal, el balón botaba ante Alberto y se alojaba en el fondo de las mallas. Después de los primeros segundos de ecuentro el deportivismo entonaba el mítico “no se puede empezar mejor”.

Tras unos compases de pelotazos y fútbol poco concreto, el Rayo disfrutó de una ocasión a la salida de un saque de esquina en el que Álvaro remató completamente solo pero la pelota no tomó la dirección de la portería. El choque se desenvolvía más en los desaciertos aprovechados por el contrario que en los aciertos propios en ambas escuadras.

A los dos minutos de dicha jugada, el Depor sacó una buena contra pero Borja Galán se encontró con un defensa para que la acción acabase en córner. A la salida del mismo, como repitiendo, el guión del principio, una nueva contra rayista metía el miedo en el cuerpo a los herculinos.

Miedo que se hizo casi terror cuando, en dos paradas de excepción, Dani enviaba a córner la pelota. Al saque de esquina, Mario Suárez empataba el partido en un enorme despiste de la defensa del Deportivo. Sin vigilancia, el jugador vallecano, ponía la igualada en el marcador. Si en el primer córner uno de los hombres de Jémez había rematado completamente solo, se repetía la acción, pero esta vez con un severo castigo.

El Rayo pasó a dominar al Depor, no por completo, pero casi. En el ‘tiempo muerto’ para la hidratación, el entrenador deportivista aprovechó para suministrar ‘anquelina’ a los futbolistas, intentando corregir los errores que estaba exhibiendo su equipo.

No surtió efecto la charla del técnico porque, nada más regresar al campo, el Deportivo vio cómo dos jugadores hacían lo que querían en una contra ante tres blanquiazules. Embarba se deshacía de Lampropoulos con clase y Álvaro anotaba el 2-1 sin oposición de los centrales. El equipo coruñés mostraba sus males en defensa una vez más. De hecho, por tercer partido consecutivo.

Quisieron hacer algo más los blanquiazules antes de llegar al descanso y, en el 40’, Mujaid ensayaba una chilena que requería de la intervención del meta local; Alberto detenía la pelota. Con el 2-1 en el marcador se llegaba al descanso.

El segundo acto arrancó con una buena falta botada por Gaku pero no encontró rematador en la incorporación de los jugadores deportivistas. Ninguno de los dos entrenadores había realizado cambios y los mismos 22 protagonistas se fabajan en el verde de Vallecas. Aketke lo intentó en un disparo lejano que atajó el meta local en la siguiente jugada. El Depor, al menos de salida, equilibraba el dominio de los de Jémez. De hecho, en el 51 a punto estuvo de marcar en el corazón del área el vasco pero, incomprensiblemente, envió la pelota al cuerpo de un  oponente con media portería para él solo.

El equipo blanquiazul siguió jugando más que el rival. A los 56’ David Simón enviaba un centro medido a Koné que el costamarfileño remataba de cabeza haciendo intervenir a Alberto.

Botó el Deportivo su cuarto córner a la hora de partido. Otra vez Koné, muy activo, enviaba un testarazo a las manos del arquero franjirrojo.

Jémez había reforzado el medio del campo con Valentín y Anquela hizo lo propio dando entrada a Vicente Gómez pero también dio relevo en el ataque ordenando el ingreso en el campo de Christian Santos por Borja Valle y dejó la defensa sin un central, Mujaid, entrando y debutando el extremo del Fabril, David Sánchez.

A los 74 minutos Aketxe volvía a enviar un balón al área pero la zaga rayista estaba atenta. A quince minutos del final el Depor mantenía el nivel de dominio cuando llegó la nueva pausa para la hidratación de los protagonistas.

El Rayo hizo su último cambio en el 84. A partir de ahí llegaron los minutos ‘de la suerte’, del arreón. El equipo de Paco Jémez defendía el resultado contra viento y marea, buscaba las contras para hacer daño a los de Anquela y amarraba cabos en el medio del campo perdiendo todo el tiempo posible. El Depor, con todo el velamen desplegado, se iba a por el rival aun a costa de acabar embarrancando. Y naufragó.

La escasa contundencia defensiva propició, de nuevo, que el Rayo aprovechase la incerteza de la zaga para que, primero Piovaccari, enviase la pelota al poste, que repelía el chut, para que el el rechace, Pozo anotase el tercer y definitivo tanto.

De esta manera se acabó la tercera jornada para los herculinos. Dos derrotas fuera de casa y una victoria en Riazor, sobre la bocina, marcan un rendimiento que hay que mejorar de manera urgente y notoria.

La zaga condena de nuevo al Depor