Los efectos digitales intensifican la Batalla Naval

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Depositar la confianza en un equipo local no defraudó. Después de años encargando los fuegos de la Batalla Naval a empresas de fuera, ayer la Pirotecnia Rocha-Areas se ocupó de que ni la previsión de lluvia desluciera el combate entre el bando de las Esclavas y el de la Finca dos Mariño.  
Pasaban solo unos minutos de las 23.00 horas cuando el cielo coruñés, medio encapotado, comenzó a llenarse de luz y color gracias a los disparos de los técnicos. El tiempo desapacible no arredró a los coruñeses ni a los turistas, que con ilusión volvieron a apostar por la derrota del pirata Drake. Y no se equivocaron, pues sin estar amañado, el resultado de la guerra lo aclaraba antes de la contienda el responsable de Diseño y Calidad de Rocha-Areas, Rafael Castro.
En total el espectáculo de florituras en el aire se prolongó unos 16 minutos, en los que la pólvora quemó todo tipo de cartuchos tradicionales y alguna que otra figura novedosa. Las fachadas terrestres se fueron compaginando con “carcasas a doble altura” y los efectos digitales hicieron el resto, porque “el ordenador permite incluir cada vez más novedades”. 
Mientras los montajes de película entretenían al gentío, este se llevó la sorpresa de descubrir en el cielo “medusas, champiñones, corazones, estrellas...” e, incluso, algún fantasma que otro. Eso sí, la visibilidad de los dibujos dependió del viento y de la ubicación de cada espectador. “La humedad y la brisa distorsionan un poquito”, advirtieron desde la empresa encargada de recrear el episodio épico.
Pero nada estropeó una cita ineludible en el agosto coruñés pues, según aclaró Castro durante los preparativos previos, “el 60% de los productos para lanzar son de fabricación nacional”. 
“Esto es algo que es muy importante porque son de más calidad dado que los artificios están construidos aquí cuando la mayoría de las empresas importan de China”, incidió. 
Por primera vez, la Batalla Naval contó con unos teloneros. En este caso, la Banda Municipal ofreció un concierto para todos aquellos amantes de la música que quisieron acercarse por La Coraza a primera hora de la noche. Las canciones volvieron a ser protagonistas tras finiquitar la pasarela de fuegos gracias a la celebración de una verbena en el Paseo Marítimo. 
Los responsables del Hotel Riazor se dedicaron a dinamitar a la orquesta y al Ayuntamiento a través de su perfil de Facebook por la colocación del escenario delante de su fachada sin recibir, supuestamente, un aviso previo. Sin embargo, el problema no pasó de la petición de disculpas a sus clientes.

Los efectos digitales intensifican la Batalla Naval