Así ven los antidisturbios a las tribus urbanas: punkis, okupas, antifascistas y skinheads

31 OCTUBRE 2007 PAGINA 43 San Sebasti?n, 30/10/07.- Agentes del Cuerpo Nacional de Policia han efectuado este mediodia un nuevo registro en un bar de la Parte Vieja de San Sebasti?n, al que han conducido al último de los siete detenidos esta madrug
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Los antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía ven a los punkis como “pacifistas”, a los antifascistas como un recipiente de “ramas violentas de otros movimientos”, sobre los okupas advierten de que “no tienen reparos en pasar de una resistencia pasiva a una activa” y de los skinheads dicen que tratan de ganarse “la respetabilidad social a través del temor”.
Estas y otras reflexiones vienen recogidas en un libro escrito por la propia Unidad de Intervención Policial (UIP) con motivo de su 25 aniversario. 
Por primera vez son los antidisturbios los que dan su punto de vista de lo que sucede en las calles. Si bien en su mayoría se limitan a hacer un repaso de los acontecimientos a los que han tenido que hacer frente en este cuarto de siglo, el libro no está exento de descripciones en las que se ofrece la versión de los agentes.

El más heterogéneo
Uno de sus capítulos trata las tribus urbanas y arranca con los antifascistas: “es un grupo tan heterogéneo que tienen cabida en él, las ramas más violentas de otros movimientos como okupas, los red skins y los sharps, los punkis y varios grupúsculos radicales de extrema izquierda”. 
Según su experiencia, los antifascistas utilizan “como escudo manifestaciones pacíficas, usándolas como cobertura, para caldearla en su zona y atacar a la Policía” con el objetivo de “vender a la opinión pública la brutalidad policial y el fascismo de Estado”.
“La UIP es su objetivo fetiche”, añaden al tiempo que explican que “en los últimos años, aprovechándose de la influencia mediática y social de otros colectivos, han intentado sumar adeptos revolucionarios para imponer la violencia como modo de actuación, si bien es cierto que apenas han tenido repercusión”.
En cuanto a los okupas, la UIP comenta en su libro que “durante un asalto policial, no tienen reparos en pasar de una resistencia pasiva a una activa si se ha producido una brecha en la defensa del edificio”, pero admiten que la labor de prevenir las ocupaciones escapa a las posibilidades policiales.
Sobre los punkis, analizan sus orígenes en el mundo de la música y en bandas como Sex Pistols, los Stooges o el MC5 para terminar concediendo que, “en general, son pacíficos y pacifistas”. 
Al describir a los skinheads citan un artículo periodístico en el que se dice que “en la Brigada de Información, algunos, se declararon nazis, pero no tenían ni idea de quien era Rudolf Hess”. El libro también aborda los orígenes del movimiento en los hard mods que se enfrentaban a los rockers en la Inglaterra de  la década de los 60.
Relatan los antidisturbios que lo que más les preocupa son los enfrentamientos entre grupos rivales como el que acabó con la vida del joven antisistema Carlos Palomino en 2007 en un vagón de metro a manos de un ultraderechista. El asesinato originó una nueva estela de batallas entre los dos movimientos.

Así ven los antidisturbios a las tribus urbanas: punkis, okupas, antifascistas y skinheads