Raúl Entrerríos: “Acabamos con una buena recompensa”

Sin tiempo para el descanso, el central ya piensa en el partido de mañana frente al Veszprem, de la Liga de Campeones | efe
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El central internacional español y capitán del Barça, Raúl Entrerríos, recordó que el de Egipto era su último Mundial y lograr la medalla de bronce “no deja de ser especial” en “un año muy emotivo por muchas razones”. “Queríamos hacer un buen papel trabajando día a día. El equipo fue creciendo, llegamos a semifinales y acabamos con una buena recompensa”, añadió en la web del club azulgrana.


Para Entrerríos, de 39 años, el Mundial también ha sido especial porque en el encuentro para la medalla de bronce igualó las 280 internacionalidades del también exazulgrana David Barrufet. Ahora, ambos son los dos jugadores con más encuentros vistiendo la camiseta de España.


Ahora, Entrerríos espera poder disputar los Juegos Olimpícos de Tokio el próximo verano -España ya está clasificada-, en los que pondrá final a su carrera como jugador en activo.


Junto a él también Gonzalo Pérez de Vargas, Aitor Ariño y Aleix Gómez han logrado la medalla de bronce. Ahora ya solo piensa en el importante encuentro de mañana en el Liga de Campeones en la pista del Veszprem húngaro.


Por su parte, el pivote del Abanca Ademar León Rubén Marchán ha considerado un “sueño cumplido” el bronce en el Mundial, que suponía su debut con la selección en una gran competición.


“Papelón”

Para el jugador, el combinado nacional realizó un “papelón” en el campeonato del mundo donde tan solo cayó en semifinales ante el luego campeón Dinamarca, además de ceder un empate en el debut en su grupo frente a Brasil.


Precisamente, la dificultad desde el inicio del campeonato permitió, según el ademarista, “entrar de lleno en la competición ya que los rivales eran complicados y, una vez que asentados, el equipo siempre fue a más y creció a lo largo de la competición”.


Marchán fue protagonista directo en la jugada que resultó definitiva en la suerte del encuentro de semifinales ante los daneses ya que su lanzamiento, tras superar al guardameta Landin, se estrelló en el larguero, y que inicialmente prefirió no ver pero que después le ha dado “alguna vuelta que otra”.


“Está claro que fue una acción que nos dejó en ese momento tocados anímicamente a todos, a mí lógicamente el primero, pero lo bueno de este torneo es que no había tiempo de lamentaciones y el equipo demostró saberse sobreponer y exprimirse lo que le quedaba para lograr una medalla muy importante”, apunta.


Sin querer hacer hipótesis sobre lo que pudiera haber pasado, caso de llegar a la prórroga y superar al conjunto de Dinamarca, Marchán cree que ese triunfo “lógicamente hubiera supuesto un chute de positivismo”. 

Raúl Entrerríos: “Acabamos con una buena recompensa”