Seriedad y orden, las claves de Natxo González

El entrenador vitoriano da instrucciones a los jugadores del Zaragoza durante un partido en La Romareda | álvaro sánchez

El vitoriano Natxo González es el elegido por el Deportivo para dirigir la plantilla blanquiazul la próxima temporada. Aunque para anunciar su contratación, el club coruñés aún debe esperar a que el Zaragoza, el equipo al que entrena este vasco de 51 años, acabe su participación en el playoff de ascenso a Primera División y, además, deberá abonar la cláusula de rescisión del técnico, que ronda el medio millón de euros.
La intensidad y el orden defensivo son las principales señas de identidad de un entrenador al que le gusta jugar con marcadores cortos, según demuestra su trayectoria profesional y según las palabras de quienes le conocen de cerca.
Compañeros de la prensa que han tratado con él aseguran que se trata de “un entrenador muy serio, que guarda las distancias en el trato con los medios de comunicación y con la gente en general y es un poco especial”.
De hecho, ese carácter “especial” le ha hecho granjearse alguna enemistad entre los futbolistas a los que ha dirigido, pese a que sí guardan un buen recuerdo de él como profesional.

Gran estudioso del rival
Uno de los puntos fuertes de Natxo González es el trabajo táctico. Se trata de un estratega al que le gusta tener muy bien planificados los partidos y que “estudia al adversario de manera exhaustiva”, explican los periodistas que han cubierto sus entrenamientos.
Para el técnico vitoriano, el bloque está por encima de las individualidades, un aspecto muy necesario para el Deportivo precisamente después de una temporada en la que una de las cosas que más se han echado en falta ha sido que el equipo se comportara como un grupo y que funcionara como tal.
El técnico vasco tiene una amplia experiencia en los banquillos, más en Segunda División B que en la categoría de plata, aunque ya ha militado en Segunda con el Alavés, el Reus y el Zaragoza.
Su primer ascenso de la categoría de bronce a la de plata lo consiguió en la campaña 2012-13, en el Alavés. Aunque al curso siguiente fue destituido en el mes de diciembre, debido a que el cuadro vitoriano se encontraba en el penúltimo puesto de la Liga de Segunda.
En junio de 2014, firmó por el Reus, con el que vivió tres campañas de felicidad. El vasco cogió al equipo catalán en Segunda División B y ya en su primer curso le clasificó para la fase de ascenso, aunque el cuadro tarraconense no consiguió subir a la categoría de plata. Un objetivo que sí lograría a la campaña siguiente.
Esta circunstancia le permitió dirigir en Segunda División por segunda ocasión en su carrera profesional. Y esta vez con mayor éxito, ya que el cuadro catalán consiguió la permanencia.
Aunque el Reus le ofreció la renovación, Natxo González aceptó la oferta de un Zaragoza que tenía una meta más ambiciosa, pelear por ascender a Primera.

Reacción maña
Y pese a la irregular primera vuelta protagonizada por el conjunto maño, los excelentes números en los últimos tres meses de competición han metido a la escuadra aragonesa en el playoff de ascenso.
Tras conocerse esta semana que el vitoriano era el entrenador escogido por Carmelo del Pozo para dirigir al Depor la próxima temporada e incluso filtrarse que ya habría alcanzado un acuerdo con el club coruñés, surgió cierto malestar en la entidad y la afición zaragocistas, ya que el equipo se encuentra concentrado en la pelea por el ascenso.
Ante el revuelo, el técnico quiso calmar las aguas el viernes: “Espero que nadie dude de mi dedicación, de mi profesionalidad y de mi compromiso hasta el último momento”.
“El compromiso es máximo y no permito a nadie que se pueda dudar de mi honestidad y mi compromiso con el Real Zaragoza porque tengo unos valores que son los que me han llevado hasta aquí. Cuando acabe la temporada se tomarán las decisiones”, dijo. l

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