La lluvia constante causa inundaciones y amenaza con colapsar la ciudad

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Había pasado mucho tiempo desde la última vez en que lloviera así la ciudad y para muchos conductores, estos días se están convirtiendo en un recordatorio de cómo circular en medio de un tráfico intenso cuando la lluvia empaña los cristales y reduce la adherencia del asfalto. Los 43,2 litros de agua por metro cuadrado que recogieron los pluviómetros provocan que, a lo largo de la jornada, los coruñeses tuvieron que enfrentarse a atascos producidos por accidentes y a las alcantarillas rebosantes, que formaron balsas de agua.
La más grave tuvo lugar el túnel de Juana de Vega, donde los operarios del servicio de alcantarillado tuvieron que acudir en dos ocasiones porque el agua había rebosado la recogida de pluviales e inundado el vial subterráneo, volviendo peligrosa la circulación. El primer aviso fue a la una y media de la tarde y obligó a la Policía Local a cortar el carril derecho, el que lleva a la calle del regidor Somoza. Horas después, el problema se reprodujo y tuvieron que volver a actuar. 
Las incidencias por el agua se sucedieron durante toda la jornada: en Feáns, en Mesoiro, en Matogrande... El alcantarillado, después de tantos meses sin llover con fuerza, estaba lleno de basura y resultaba incapaz de absorber tanta lluvia. Los peatones circulaban aferrados a sus paraguas y esquivando a los vehículos, que levantaban olas a su paso. 

accidentes
El primer siniestro tuvo lugar temprano, pasado un cuarto de hora de las ocho en Gütemberg con Galileo y consistió en un atropello. La víctima fue una mujer de 45 años, de iniciales V.G.V, que resultó herida leve cuando cruzaba un paso de cebra y fue trasladada por el 061 al Chuac. 
A las once de la mañana, en la avenida del Alférez Provisional, a la entrada Palexco, un vehículo colisiona con un semáforo y lo derriba. Pero el siniestro que más afectó al tráfico fue un alcance múltiple que tuvo lugar alrededor de las dos de la tarde en el paso elevado del puente de A Pasaxe, y provocó grandes retenciones durante una hora. 
De hecho, según fuentes de la Policía Local, la cola de vehículos llegó hasta la fuente de Las Pajaritas, varios kilómetros más atrás, mientras la Guardia Civil de Tráfico trataba de poner orden al caos en el que se había convertido la hora punta del tráfico de salida al área metropolitana.

La lluvia constante causa inundaciones y amenaza con colapsar la ciudad